octubre 31, 2008

octubre 12, 2008

un pequeño fin de mundo

inevitablemente triste.

octubre 11, 2008

too many words

y muy pocas fotos.
aquí, una de eso a lo que huele la felicidad.

octubre 08, 2008

in case i haven't mentioned it before, october is a perfect month

por otra parte, bah, ¿qué son treintayocho grados de fiebre y una gigante nariz infecta cuando afuera el cielo cerulea y abro la ventana y como de un golpe se mete hasta el tercer piso todo el olor del otoño?

octubre 06, 2008

¡débil!

odio que me digan débil, que me traten como niña, que me pobreteen, que me crean inútil, que no se den cuenta.
y soy terca, como una mula.
si quieren verme sobre la lona, no lo verán.

septiembre 29, 2008

el nombre propio es un asunto serio

me siento en la recepción a esperar que no venga nadie a quien recibir. con media hora de atraso aparece un hombre gordo y alto, calvo y tembloroso, rodeado de tres mujeres que parecen su sombra tripartita. está furioso porque las indicaciones no habían sido suficientemente claras, porque el mapa no decía con precisión a dónde debería dirigirse, porque no había nadie allí para señalarle el camino. descarga su primera ráfaga de furia y se apresta para cargar su boca con la siguiente munición de colera. de la maleta saca un sobre en el que se lee un nombre que mi miedo me impide reconocer. éste no es mi nombre, dice, no pueden equivocarse con esto. si la carta llegó a destino es porque el cartero me conoce bien. pero el nombre aquí escrito... ése no soy yo. miro el tachón y la corrección que él mismo se ha asegurado de escribir junto al kanji equivocado, dejando lugar para que ambos, el falso y el verdadero nombre, pudieran ser leídos. pero no consigo descifrarlos. me siento como intentando leer jeroglíficos, como frente a una escritura que nunca antes hubiera visto. busco su nombre en la lista y no lo encuentro. para este momento todos los caracteres habían perdido su condición de letras y se veían sólo como conjuntos de rayitas y palitos dispuestos en un orden aleatorio. en una larga lista de garabatos que no dicen nada, busco un nombre que no puedo reconocer. a mi lado, los ojos de otra extranjera querían salirse de su orbita mientras me pedian a gritos no preguntar nada. decido, entre losientomuchos y discúlpemes, pedirle que escriba su nombre en una hoja en blanco, y le aseguro que tal error nunca se repetira. mientras los dedos gordos y temblorosos mueven el lápiz despacio por entre los guiones tengo el tiempo para pensar que estoy muriendo de miedo y no sé por qué. uno puede equivocarse con lo que sea, me dijo, pero un nombre propio, eso es algo de cuidado. hago una venia profunda y espero a que baje las escaleras. recobrando la calma y el aliento intento de nuevo leer su nombre. para mi sorpresa, puedo leerlo como si fuera evidente. los dos caracteres dicen francamente y sin rodeos: Mishima.

septiembre 25, 2008

hoy puede ser un gran día

me monto en la bici y empiezo a pensar que todos los días deben tener algo de especial. algo. lo que sea. quizás se trata de aguzar un poco la vista y algo excepcional aparecerá ante uno, listo para hacer que un día normal se transforme en un día inolvidable. no hay que tener expectativas demasiado altas; no se trata de que la vida dé un giro irreversible, sólo de mirar con cuidado. mientras espero que cambie el semáforo miro a mi alrededor como si tuviera radar. una mamá joven con todos los accesorios para el hobbie de mamá moderna pasea a su popocho hijito. cuando yo nací mi mamá tejía sacos de lana para vender, trabajaba en un instituto para discapacitados, criaba otros siete hijos y empezaba el segundo semestre de filosofía y teología a distancia. intenté imaginarme una mamá que me llevara todos los días al parque a jugar, una mamá que se dedicara enteramente a sus hijos. no pude y me alegré. el semáforo cambia a verde y vuelvo a pedalear. ¿dónde está lo excepcional, dónde está el punto brillante de cada día? no es posible que los días sean una sucesión de eventos repetidos, es sólo que estar dispuesto a la sorpresa exige una sensibilidad que sin duda resulta agotadora. y con el agotamiento, viene la pereza. pero hoy estoy dispuesta a dejarme sorprender, y si el punto más alto de mi día es un gato que se esconde debajo de un carro... (en el momento en que pienso en gatos veo una cola amarilla pegada a su dueño cruzando lentamente la callecita). hay que tener los ojos abiertos, la cabeza dispuesta. desde cualquier esquina del universo salta la liebre y uno tiene que estar listo para agarrarla.
doblo a la derecha por el callejón del instituto francés y sin tener un segundo para reaccionar veo una bicicleta que me embiste por la derecha. caí despacio, como en cámara lenta. el grito que sin querer me salió por la boca siguió resonando varios minutos después de que quien me arrolló se hubiera ido.
tirada en el piso, con la rueda delantera convertida en un ocho, la rodilla izquierda adolorida y el pelo revuelto, me pregunto cómo debo entender este suceso.

septiembre 24, 2008

晴れ後晴れ

¡pero QUÉ cielos los de este septiembre agonizante!

septiembre 23, 2008

viaje

"pero deberías escribir más sobre tu viaje a japón", me dicen, y el corazón me da un brinco en el pecho. ¿viaje? ¿es esto un viaje? suponiendo que en treinta años estaré en otro lugar y que quizás esto no haya sido más que un lapso entre un irse y un venirse, puede decirse que es un viaje. pero eso es algo que sólo puede pensarse hacia atrás. "viaje a japón". qué raro me suena eso. yo no estoy viajando a japón, yo vivo en japón. aquí está mi vida, la que se va haciendo desprevenidamente segundo a segundo. las huellas son otra cosa. esas están regadas en el jardín trasero de una casa en el chemin du crabeggat, en un parque descuidado y lleno de hojas secas de almendro bumangués, en la séptima, en una huída a través de pueblos del midwest. claro, aquí y ahora estoy llenándome la alforja de la memoria con recuerdos que algún día harán parte de un pasado que se confunde con el sueño, pero ahora el presente se resiste con fuerza a ser convertido en un catálogo de cosas vistas desde fuera, desde lejos. japón es mi circunstancia más inmediata y evidente.

septiembre 16, 2008

have a nice day

no sé si es la falta de un idioma en el que todas las cosas puedan decirse, una lengua verdadera que abarcara todo lo que uno pudiera querer decir, en el cual cada idea correspondiera clara y perfectamente a una palabra que no hubiera que buscar porque estaría siempre a la mano. puede ser eso, o que es un día de mala suerte, o que estoy cansada de esforzarme tanto por ser como debería ser y hacer las cosas que debería hacer sin lograr ser nada más que un remedo de mí misma. me sueño a mí misma arrancando a mordiscos las cabecitas de todos los que me piden alguna cosa y escupiendo pedacitos de cráneo a mi alrededor, ojos inyectados de sangre, mal bicho que al que se le cruce por enfrente, lo aniquila a punta de mala leche. me arranco la bandita de the-nice-one y me dedico a ensartar palabrota por palabrota hasta que termino un collar de más de veinte cuentas, que empieza con hiju y termina con erda, me lo cuelgo del gaznate y me dedico a fruncir el ceño hasta que las sienes me piden piedad.

septiembre 13, 2008

soundgarden, a mi pesar

lo que más me molesta de todo este asunto de agujeros negros y protones en colisión y la natualeza de la masa y la partícula de higgs y el inicio del universo y el límite del tiempo y el espacio, es que en mi cabeza no para de sonar "black hole sun" (won't you come, won't you come).

00:14 and not in bed

so, there, i have a drink too much and i go back to wishing for the impossible, fearing black holes, feeling a bug creeping on my belly, cursing modern architecture, loving southern europe, singing smiths, not wanting to go home, speaking in tongues.
there's nights i hardly know what to do with myself.

septiembre 12, 2008

infuriating small talk

-¿y vienes mucho a este restaurante?
-pues sí, como una vez a la semana o así.
-¿y te gusta?
-si no me gustara no vendría... ¿a ti no te gusta mucho, supongo?
-pues no. es que es comida japonesa.
-¿no te gusta la comida japonesa?
-no hay casi nada que me guste de japón.
-¿cómo haces para vivir en un país del que no te gusta casi nada?
-no sé...
-¡tiene haber algo que te guste!
-sí, me gustan los yenes que entran a mi cuenta cada 25 de mes.
-...

septiembre 08, 2008

septiembre 03, 2008

académicamente incorrecto

apres l'interruption que nous allons avoir, je vous parlerai longuement du masochisme, et il n'est pas question que je here she comes you'd better watch your step she's gonna play you for a fool vous donne maintenant -c'est lapsus de ma part si je ne l'ai pas fait cause everybody knows she's a famme fatal see the way she walks, see the way she talks plus tot - l'indication d'un article precieux entre tous parce que nourri de l'experience the things she does to please she's just a little tease la plus substantielle, et dont l'auteur est quelqu'un dont what a clown, little boy she's from the streets before you start you're already beat je peux le plus me desoler que les circonstances m'aient prive de sa collaboration

agosto 26, 2008

ying y yang familiar

tengo un tío cura que además de hablar inglés, francés, alemán y español, traduce arameo, hebreo, griego y latín. clasificó las infinitas especies de orquídeas en colombia y sabe al derecho y al revés en cuántas lenguas y versiones ha sido escrito la biblia. ha sobrevivido a dos infartos, de los cuales uno nunca sintió.

tengo un tío abogado y exalcohólico, que un día puso sobre la mesa una media de aguardiente, un paquete de peches y un revólver y se dijo "si no me puedo tomar sólo media botella y fumar sólo medio paquete, me pego un tiro y chau". en sus épocas defendía casos imposibles y generalmente ganaba. aún cita de memoria a efe gómez y a león de greiff, tal como lo hacía en los juicios veredales.

agosto 25, 2008

más allá del principio del placer

hay días que empiezan con un "shit! ¿qué quiere decir lacan con sadismo fálico en el lenguaje oral?" y ganas de morir de tedio porque finalmente quién-diablos-me-mandó-a-estudiar-psicoanálisis-y-no-secretariado-bilingüe-que-seguramente-ya-tendría-un-trabajo-decente-y-casa-y-carro-y-perros-y-niños. sí, y probablemente una dosis extra de retanil bajo la almohada y las ganas de vivir en el orto. lo digo por experiencia: nunca estuve tan cerca de sucumbir al tedio total como cuando tuve que redactar cartas y editar convenios y contestar el teléfono y salir de la oficina a las mil de la noche porque quien tenía que hacer el trabajo estaba siempre demasiado ocupada no haciendo nada. con las decisiones se apechuga, pienso, pero también sé que suena a línea de mártir y no estoy muy segura de que habiendo decidido "hacer lo que quiero" esté queriendo lo que hago. releo la biografía de freud y me río y lloro por partes iguales. si la ilusión es el mecanismo que permite evitar el enfrentamiento con la realidad y la ciencia es quien retira el velo de la fantasía, ¿qué se debe hacer al enterarse de que en últimas no hay esperanza porque la pulsión de muerte está ahí, inamovible y muerta de la risa? el psicoanálisis es cruel y despiadado pero el viejito sigmund no se resignaba: en el fondo, tenía esperanza y humor. ya lo dijo mi mamá hace apenas una semana, si no nos reímos de tanta desgracia estamos jodidos. todavía pienso en hacer una colección de frases memorables de mi madre. como eso que dijo cuando alguien le espetó que la religión es el opio del pueblo: "pues, por mí, que viva el opio. cada cual con sus vicios". pinche viejita, se las sabe todas.

agosto 24, 2008

comentitis

not-in-the-mood.

agosto 23, 2008

sábado

odio despertarme los sábados. que no se malentienda: amo el aikido como pocas cosas en la vida, pero tener que despertarme un sábado para ir a la práctica a veces me parece demasiado. y luego, claro, como no podría ser de otra manera, treinta minutos después de empezada la clase, me cae el alma en el cuerpo con un purrundún y me pongo a mil, como si me hubieran inyectado adrenalina en el corazón. no pasa con muchas cosas: lo que mal comienza, mal termina, reza el dicho. pero a veces también pasa que a la mitad de una cena que no quiere arrancar me doy cuenta de que estoy comiendo carne, ¡CARNE!, y no hay nada más que pudiera necesitar para ser feliz. o que en el regreso a casa, con el sillín empapado de agualluvia y dos o tres carros que estuvieron a esto de una inminente colisión, cruzo por el jardín del palacio real y noto que hay dos tejas que tienen forma de crisantemo y todo, todo, todo empieza a valer la pena.

agosto 19, 2008