septiembre 23, 2008
viaje
"pero deberías escribir más sobre tu viaje a japón", me dicen, y el corazón me da un brinco en el pecho. ¿viaje? ¿es esto un viaje? suponiendo que en treinta años estaré en otro lugar y que quizás esto no haya sido más que un lapso entre un irse y un venirse, puede decirse que es un viaje. pero eso es algo que sólo puede pensarse hacia atrás. "viaje a japón". qué raro me suena eso. yo no estoy viajando a japón, yo vivo en japón. aquí está mi vida, la que se va haciendo desprevenidamente segundo a segundo. las huellas son otra cosa. esas están regadas en el jardín trasero de una casa en el chemin du crabeggat, en un parque descuidado y lleno de hojas secas de almendro bumangués, en la séptima, en una huída a través de pueblos del midwest. claro, aquí y ahora estoy llenándome la alforja de la memoria con recuerdos que algún día harán parte de un pasado que se confunde con el sueño, pero ahora el presente se resiste con fuerza a ser convertido en un catálogo de cosas vistas desde fuera, desde lejos. japón es mi circunstancia más inmediata y evidente.