así.
noviembre 30, 2010
noviembre 28, 2010
noviembre 26, 2010
noviembre 25, 2010
40th
On the morning of his suicide, Mishima carried out a second-to-last performatic event that must be taken into account: He took the last chapter of his final novel, The Decay of an Angel, to the publishers. Not only it is unlikely that he finished the novel on the previous day, but also it has been proved that by the summer of that very year a first draft of the novel’s ending was ready. There is, thus, no coincidence in his choosing the day the last chapter of his five-year project would come to and end as the day to carry out the grand finale of his tragedy-bound life.Whether Mishima was purposefully indicating that a key for understanding his suicide was ciphered in his last novel or not, it is difficult to determine. However, during the five years that took Mishima to produce the four volumes on Matsugae Kiyoaki’s life and posterior reincarnations, several elements hinting towards this point can be found.
For instance, when the third volume of the novel, The Temple of Dawn, was published Mishima suddenly referred to this novel in his usually theoretical column “What is a novel?”. In it, and in a very confessional manner, Mishima reflected upon the feeling that finishing this novel would cause him. “There is still one volume left. The last volume. These words, “when this novel is over”, have become my biggest taboo. Since I cannot conceive of the world after this novel has finished I hate to imagine it as much as I am scared to”. To a certain extent, Mishima’s world reaches as far as the last volume of his last novel goes; the end of the novel must then necessarily mean the death of the author.
Now, Mishima’s conception of death was highly influenced by the classics, particularly by the Greek tragedy, therefore, Mishima’s notion of death was none other that the ideal of the tragic hero’s beautiful death.
However, for this beautiful, tragic death to be complete, a spectator was needed, someone who witnessed this spectacle and, much as in the Lacanian case of the child gazing at his reflection on the mirror, acknowledged that this action is valid. In Mishima’s case, however, this character who watches, this Other to whom death is offered, does not exist beforehand and must be constructed from scratch. A skilful and experimented playwright, Mishima wrote the scenario for his political play, trained the actors who were to play the secondary roles, and trained himself for the leading part. As a spectator he chose none other but a concept: that of the Emperor.
In regards to the Emperor as the addressee of his final act, Mishima seems to have carefully crafted a situation from which he could have no escape, and which had already been hinted at by Runaway Horses’s protagonist, Isao, when he refers to loyalty to the Emperor.
norte y sur
el cielo de fin de noviembre se pone azul de tanto frío. las hojas empezaron a hacer eso tan raro que hacen cada otoño: se encienden. miro este cielo de vidrio y me pregunto si pronto lo atravesará un misil. la amenaza de guerra parece a la vez un panfleto de los medios y un muerto mal enterrado que regresa, amenazante. se tensan las cuerdas de la xenofobia y se afinan los temores primitivos: el del extranjero que no parece extranjero pero que está listo a atacar desde la similitud que lo encubre.
las noticias me desorientan: hasta el procurador tiene (un poco de) razón.
noviembre 24, 2010
noviembre 23, 2010
noviembre 22, 2010
3
lunes.
el horóscopo pronostica desgracias. por fortuna no le creo. llego tarde a la clase, pero decido vestirme de gala: aquí estoy de nuevo sobre el tatami. no le hago daño a mi rodilla, la niña de mis ojos. me muevo suavecito como gato. sudo poco. se siente bien. soy un poquito adicta al placer de mover el cuerpo. y a las uñas. y al cigarrillo, aunque fume tan poco últimamente. y a la duda. en la uni me espera un festival universitario con el que no tengo ninguna conexión. ¿cuándo dejé de ser estudiante--en el corazón? pienso en lo que significará trabajar en este país, con un contrato que me garantiza seis días de vacaciones pagas al año. pienso en una breve luna de miel antes de venderme al mundo laboral. kanazawa, quizás. también me espera un desesperanzado, una visa que no se concede, y una frase: "es como si nos hubiera caído una maldición". me quedo sin saber cómo conjurar maldiciones pero leo y corrijo la tesis de e. y pienso en la certeza de que los viajeros modernos sigamos buscando el camino que nunca ha sido recorrido. doy mi última clase de lunes. se despiden con tristeza de mí y yo me extraño: ¿me quisieron todo este tiempo? me duermo en el tren y tengo sueños de un minuto: mi antiguo profesor uniandino vive en el valle de miyama-cho. tiene el pelo y la barba blancas, pero el torso desnudo y musculoso. me dice: vivo seis meses acá y seis allá. yo pienso que yo podría hacer lo mismo y él me contesta que no, que sólo después de ser vieja podré. me despierto un segundo antes de que cierren las puertas y logro bajarme del metro. al volver a casa como comida ajena y vuelvo al recurrente tema: las relaciones que terminan. todas las relaciones terminan. yo ya no quiero ver más el fin de una relación. no quiero corazones rotos. y sin embargo, todos los corazones se rompen. y sanan. meto al microondas un sobre con semillas de gingko y las oigo reventar. las salo, me sirvo el último trago de ice wine y siento una repentina calma. todo estará bien. todo.
noviembre 21, 2010
2
盛り上がろう~って言われても
盛り上がれないという
この気持は
チャリティ・ライブと関係してるのか
癌の恐怖と関係してるのか
着たことのないワンピースで行ったと関係してるのか・・・
とにかく
皆が
征服みたいに着ているTシャツは着たくない
と
天邪鬼だから
思う。
いやいや、
元気で居るのはもちろん大事だけど
傷口を見せびらかすことは
どういうふうに理解したらいいのか?
noviembre 20, 2010
1
me monté en bus porque, bueh, qué sé yo, hay que hacer caso al doctor. además: un tiquete de un día y puedo montarme en tantos buses como quiera. (bonita hora de descubrir este detalle que habría sido de utilidad turística hace una semana). me dan ganas de estar todo el día dando vueltas por kyoto dentro de uno y otro y otro y otro y otro bus. pero todo el día tuve que correr para llegar a algún lugar. lugares en los que, dicho sea de paso, no estuve nunca del todo ahí. raro.
por la noche fui sola a teatro. hace muchos años no iba (con tanta frecuencia y/o sola) a teatro. eso es lo fantástico de hacer traducciones ocasionales: le dan a usted un catálogo que lo pone a maldecir durante treinta días seguidos, pero al final resulta con tiquetes gratis para ver cosas rarísimas. hoy vi "hot pepper, air conditioner and the farewell speech". lo particular de ésta es que los personajes repiten compulsivamente unos diálogos perfectamente triviales y se mueven como si el cuerpo les picara desde adentro. es como si se estuvieran rascando esa piquiña con palabras.
por ejemplo: es su último día de trabajo. empleada por contrato, sabe que algún día, tarde o temprano, le cortarán la cabeza. se prepara, como todos los días, para salir a trabajar: se maquilla--aunque sabe que eso ya no importa. hace calor. es verano y las cigarras chillan allá afuera su desesperante puntilleo. miiiiiiiiiiiiiii, miiiiiiiiiiii, miiiiiiiiiiiii. antes de salir, se pone los zapatos negros, brillantes, de tacón (sí, esos que tiene puestos ahora mismo). los limpia, los pule. se pregunta qué hará en adelante. se pregunta si vivir un día más. abre la puerta y da un paso, el primer paso de su último viaje al trabajo, un paso al que le pone todo el peso del cuerpo (no es cuestión de dar pasos sin peso) y ahí, debajo de su zapato, está la cigarra. irreversible. la aplasta. ese animalito, que sale de la oscurísima tierra para vivir una efímera vidita que gasta gimiendo y gimiendo, muere aplastado bajo su zapato igual que moriría una cucaracha milenaria y resistente a la radiación. pero gracias por todo, dice en su discurso de despedida. gracias por compartir conmigo el jabón para lavar los platos. eso es todo. la luz se apaga.
me duele la panza. hoy hace un poco menos de frío. ¿hará calor en el hemisferio sur?
noviembre 19, 2010
0
ver pero no hacer (aikido). curry sola. médico. quietud y pañitos para la rodilla. leer. sentir sueño todo el día. tener el contrato en mis manos. pensar poco. sentir el peso del tiempo. namba chicken sola.
ya quiero que pase pronto esta semana larga.
noviembre 18, 2010
la receptioniste lacanienne
Si l'éxperience analytique se trouve impliquée de prendre ses titres de noblesse du mythe oedipien, c'est bien qu'elle préserve le tranchant de l'énonciation de l'oracle, et, je dirai plus, que l'interprétation y reste toujours du même niveau. Elle n'est vraie que par ses suites, tout comme l'oracle. L'interprétation n'est mise à l'épreuve d'une vérité qui se trancherait par oui ou par non, elle déchaîne la vérité comme telle. Elle n'est vraie qu'en tant que vraiment suivie.
Sem. XVIII
Sem. XVIII
noviembre 17, 2010
en una semana
recapitulando, he visto la obra de teatro más absurda del mundo, el concierto más emocionante de la década, me he empachado de carne y nabe en más de una ocasión, me he caído de la bicicleta y destrozado la rodilla izquierda, me he enfurecido, he llorado y me he reído hasta punto de calambre, he tenido visita y la he visto irse, y me he convertido en recepcionista de hotel.
¿alguien me explica qué está pasando?
noviembre 10, 2010
así
según parece, todo el mundo tiene siempre algo que decir.
los que se quedan en silencio son los sospechosos.
yo a veces no entiendo al mundo: también me harté del bochinche.
mua, mua.
éntrame enterito por las venas, otoño despiadado. te espero con ganas.
(paréntesis: i love (in) kyoto).
noviembre 04, 2010
mens sana in sano domum

últimamente me despierto en las noches sin saber en qué idioma hablar. a veces grito "¡bicho!" y a veces salgo corriendo despavorida, huyendo del hueco que se abre en mi cabeza al dormir. no sé si estar siempre feliz sea difícil, o si sea simplemente un propósito idiota. el caso es que en mis sueños tengo pánico y durante el día quiero sentir que soy querida. así es que-- limpio la casa de cabo a rabo, desinfecto la tina, tiro la cebolla prehistórica sobre la que crecía una amplia gama de hongos multicolor, hago la tira de banderines de color que adornará la entrada del callejón, preparo la linterna y la bandera (no patria), pienso en una canción tropical apropiada para la recepción, doy dos clases de inglés, me siento junto al río a comer una dona de chocolate con chocolate y chocolate, hojeo watchmen y cocino una tortilla de patatas.
como si fuera una terapia.
como si vivir fuera una terapia.
en un abrir y cerrar de ojos llega de nuevo noviembre y el mundo sigue dando vueltas. me monto una pequeña celebración interna: la fiesta del yerro y el eterno retorno.
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