enero 31, 2014

enero 06, 2014

a esa que no se nombra

aunque yo no crea en el más allá de la piel, y aunque me cueste dolores de pecho y angustias indecibles pensar en la finitud, te hablo como si en algún lugar estuvieras. porque tú, gis, y tu muerte, me rajaron el alma.
viaja libre, lucecita, hacia la nada en la que nada duele.

diciembre 26, 2013

un año en un día. un día de un año

iba a hacer un resumen mes por mes de este año. empezaba con enero en parís.
pero no tiene sentido.
el año empezó y terminó en febrero.
mejor dicho, el tiempo empezó a andar de otro modo en febrero.
*
el diecinueve de febrero era martes. había por fin terminado el año escolar, lo que significaba no tener que viajar más en trenes repletos a horas absurdas. la panza ya estaba suficientemente grande, pero la última ecografía parecía mostrar que era un feto pequeño. "tendré que comer más carne". ese martes me fui a la casa de kato-san a terminar los botines de fieltro. sólo faltaba coserles la suela de cuero celeste. había empezado a hacerlos desde noviembre, cuando apenas se anunciaba el frío. casi tres meses después, todavía estaban sin terminar. esa mañana nevó sin parar. hacía mucho frío y yo no me había puesto doble par de medias. a la media mañana pensé que hasta el bebé debía tener frío porque no se movía. almorzamos soba caliente y yo me fui a la clase de aikido para niños. algo se sentía raro. volví a casa y me preparé -oh, ironía- un oyako don. preparé un montón. para varios días. comí, peleé por skype y me fui a dormir. dos horas después seguía despierta. inquieta. aunque nunca lo hago, llamé a mi mamá. tengo que relajarme, dormir e ir al médico mañana. una hora después ya era veinte de febrero y estaba sangrando profusamente.
*
en la ambulancia, en un estado más parecido al sopor que al pánico, pensaba alternadamente que todo iba a estar bien y que nada podía yo hacer. todo lo que ocurre es lo que debe ocurrir. en el hospital la doctora me acarició las mejillas. me preguntó por qué no había llamado antes. me consoló. pero nunca me dijo "todo va a estar bien". con las horas volvió la calma. tuve la certeza de que si me quedaba quieta, en cama, el bebé iba a estar bien. a la media mañana volvió la doctora. con cada contracción el corazón del bebé dejaba de latir. había que sacarlo.
*
desde la camilla veía caras. la de la médica que autorizó la cesárea. la de las enfermeras asustadas con mi cara de extranjera. la de mis amigos angustiados. la de la ginecóloga que sonreía. la de mi maestra de aikido. la de mi chico en parís. la del anestesiólogo que decía "tengo que oprimir para que no vomite". por primera vez en la vida no tenía miedo de la muerte.
*
simón nació con seis meses y medio de gestación. pesaba apenas un kilo. al nacer no lloró e hizo un paro respiratorio. yo desperté (¿cuánto tiempo?) después, con la sensación de que me hubieran arrancado una pierna. cuando abrí los ojos ya había una foto suya al lado de mi cama. era rojo, flaquísimo y arrugado. tenía tantas máquinas y tubos conectados por todas partes que su cara diminuta casi no se veía. el pañal (luego me iría a enterar de que era un pañal especial para bebés "micro") le quedaba gigante. no era una imagen particularmente hermosa, ni conmovedora. pero era la prueba de que estaba vivo. el veinte de febrero yo estaba muy débil y todavía no podía levantarme de la cama en la unidad de cuidados intensivos. no pude ir hasta la incubadora. a la medianoche vino una enfermera. venía a enseñarme a producir leche. una gota o dos eran suficientes. era el inicio de la conexión.

este año me volví mamá de un niño apresurado y valiente. este año pasé dos meses sentada frente a una incubadora, hablando, cantando, tocando, acariciando, exprimiendo. este año, durante tres meses, tomé un bus diario para llegar al hospital. este año pasé muchos días aprendiendo a cuidar de un bebé diminuto, enseñándole a mamar, recordándole que debe respirar. este año sentí el más profundo terror, el más profundo amor, la más profunda desesperanza, la más profunda alegría. este año volví a verle la cara a la depresión. este año los amigos nos sostuvieron. este año seguí paso a paso la maravilla de ver a un niño crecer. este año supe que nunca nada sería igual. este año entendí por qué quise volverme mamá. este año volví al trabajo con el dolor de la separación y encontré la alegría de un trabajo que me gusta. este año recibí mucho cariño derivado de mi hijito. este año de la serpiente giró todo en torno al sol simón y a sus progresos constantes.

a pesar de los dolores, gracias 2013.


diciembre 18, 2013

remember wuppertal

hay una parte de café müller en la que el hombre corre por todo el café apartando sillas y mesas para que la mujer, que camina a tientas, no encuentre ningún obstáculo en su oscuro caminar.
así, exactamente así, se siente cuidar a un niño que empieza a volverse móvil.

diciembre 17, 2013

repetida

creo que todos los años, más o menos a esta altura del año, tomo la misma foto. no es que me lo proponga, ni que pretenda hacer un registro fotográfico de cómo se transforma esta ciudad. es simplemente que los cielos de principio de invierno aún me sorprenden. todavía ahora, diez años después.

diciembre 16, 2013

obvio

como era de esperarse, la constancia en la escritura no duró. llevamos una semanita de esas que lo hacen a uno preguntarse a qué horas fue que uno creyó que iba a poder criar y trabajar y hacer aikido, además de cocinar platillos lindos y apetitosos, verse linda y presentable, tener una emocionante vida marital, tener la casa como una tacita de té, leer libros, ver películas, escuchar música, ir de juerga y dormir largas horas.
no.
mi casa es un hueco de ratones (¡cómo quisiera que fuera una metáfora!), lo que cocino a lo sumo es comible, mis clases son un desastre y duermo tres o cuatro horas diarias. no leo, no veo películas ni nuevas ni viejas, hago aikido una vez a la semana (si mucho) y no quiero ni hablar de los diez años que gané en apariencia cuando perdí los diez kilos de peso.
ahora, es cierto, cuando el crío sonríe con sus dientes de vampiro (le están saliendo todos en desorden), o cuando gatea a toda velocidad para llegar hasta donde yo estoy, o cuando me recibe llorando de la emoción al volver del trabajo, o cuando me da esos que yo quiero creer que son besos pero que en realidad son baboseadas sobre el cachete con la boca toda abierta, yo me doblego ante el cliché digo: "hete, felicidad".

diciembre 08, 2013

secreto

pardon my french, pero que japón tenga el culo ancho de agacharse ante usa no es ninguna novedad. sin embargo, lo que está pasando con la recién aprobada "ley especial de protección de secretos de estado" es un despropósito. este gobierno de mierda le hace la venia a la paranoia gringa, se blinda contra posibles casos de espionaje y consigue aprobar (en tiempo récord y desoyendo las protestas de la gente y las críticas de intelectuales, monjes budistas y sintoístas, analistas políticos y hasta el gato del vecino) una ley lo suficientemente ambigua como para que el gobierno tenga la plena libertad de definir según lo considere necesario quién ha violado un secreto de estado. cualquiera se convierte en potencial terrorista, aún sin saberlo. es tan perverso lo que está ocurriendo que la gente (en este país donde nadie reacciona a menos que el piso se mueva con 9 grados en la escala de ritcher) está saliendo a la calle, alarmada con esta afrenta a la democracia y al sentido común. 
*
aprovechamos el domingo de sol y nos fuimos a la alcaldía. con seguridad alguien estaría ahí. alguien con pancartas, seguro, o con un altavoz. a lo mejor otros desparchados/ofendidos/alterados irían a la plaza buscando, como nosotros, alguien con quien compartir la rabia. y no: sólo había un mercado de pulgas. qué cantidad de mujeres musulmanas, pensé. casi todas llevan un niño a cuestas. algunas son claramente del sureste asiático pero no pocas parecen árabes. todas se acurrucan para hablar con los vendedores. bajamos a la vera del río y caminamos hacia el sur. desde hace más de un año no caminábamos juntos por el río. fue un año tan largo, tan duro, tan breve, tan bello... 
pensamos que si caminamos hasta la avenida central podemos encontrar algo. ALGO. alguien tiene que estar tan bravo, tan confundido como nosotros. oímos arengas y nos acercamos: es un tipo promocionando un nuevo restaurante de ramen. los restaurantes ricos de ramen nunca son nuevos, pienso. nacen viejos y se quedan viejos. caminamos media cuadra más y empiezan a sonar tambores, panderetas, triángulos, maracas: es la manifestación. todas las manifestaciones en japón son hiper-ordenadas. ocupan sólo un carril de la calle (por los otros tres fluye el tráfico casi inalterado). van flanqueadas por policías. no hay violencia, no hay amenazas. son más parecidas a un carnaval que a una manifestación tal y como las conocemos en el otro lado del mundo. una mujer nos invita a que nos metamos y aceptamos de una. 
秘密保護法絶対反対!
himitsu hogo-ho zettai hantai!
自民党恥を知れ!
jiminto haji wo shire!
日本の憲法を守れよ、自民!
nihon no kenpo wo mamore yo, jimin!
la gente siente que este es un paso más hacia la guerra. otro poco y tumban el artículo 9 de la constitución. japón volvería a tener ejército y habría olvidado todo lo que aprendió con la derrota. 
*
me indigna como a cualquier otro humano con un poco de decencia que haya políticos como Abe. pero me esperanza un poco que la gente no se quede callada. a veces hay demasiado silencio en este país. 

diciembre 07, 2013

あてなるもの

薄色に白襲の汗衫(かざみ)。
かりのこ。
削り氷にあまづら入れて、あたらしき金鋺(かなまり)に入れたる。 水晶の数珠。
藤の花。
梅の花に雪のふりかかりたる。
いみじううつくしきちごの、いちごなどくひたる。

diciembre 06, 2013

sleepwalkers

uno no sabe nada sobre los hijos. no sabe por qué lloran, no sabe qué les duele. no sabe si tienen calor, si se han cagado, si tienen hambre, si se sienten incómodos. los que dicen que el instinto materno le permite a las mujeres comunicarse con sus crías por medio de una especie de lenguaje secreto y mágico, mienten. tontos los que nos creímos ese cuento. uno va adivinando y, a punta de ensayos y errores, va asignando significados más o menos acertados a cada uno de los gestos de los hijos.
yo sin embargo sigo sin poder entender qué significan las (muchísimas) despertadas a media noche de mi hijito. no sé por qué se despierta a los llantos y me rehuso a concluir que se despierta por consentido, o porque tenga ganas de joder.
abro paréntesis.
desde que nació simón han aumentado mis episodios de sonambúlica huida. durante más de cinco años desaparecieron y yo pensé que ya me había curado para siempre. pero no, están acá de nuevo, con apariciones constantes y altamente perturbadoras. cuando era joven (upa, lo dije) y vivía en un apartamento en el piso once, las caminatas sonámbulas eran un peligro. una noche me despertó el viento frío golpeándome en la cara: estaba con una pierna y medio cuerpo afuera de la ventana. otra noche me despertó el ruido de mis propios golpes contra la puerta del apartamento vecino.
antenoche (según me cuentan) salí corriendo. mimarío me atrapó, me abrazó y comenzó a cantar la canción que le cantamos a simón cuando queremos calmarlo. yo, con un gesto de rabia, rompí el abrazo y me volví a acostar.

diciembre 05, 2013

volver

quiero volver a escribir acá.
aunque ya está pasado de moda tener un blog.
aunque tengo demasiadas cosas que hacer.
quiero volver a escribir porque me estoy enfermando de no escribir lo que no digo.
me hacen falta los amigos con los que hablar y a los que abrazar.
no prometo nada (sobre todo no prometo escribir largo: ya no sé cómo se hace eso).

diciembre 04, 2013

alfa y omega

la primera vez que te vi estábamos en la diecinueve con tercera. era sábado por la mañana. yo tenía puesta la misma ropa del viernes, pero tú no lo sabías. yo era la niñita que iría a reemplazar temporalmente al mujerón. yo era una novedad. yo era de la nacional, de provincia, yo no estudiaba literatura, yo era harina de otro costal. cuando nos encontramos, yo con mis ojos de conejo asustado y tú con tu fama de ser la más fuerte, la más tesa, nos encontramos para siempre. tú me sonreíste. cada vez que me acuerdo de esa sonrisa pienso que era una sonrisa de curiosidad y compasión. pero no era de mentira. desde el principio tú eras la verdad.

la última vez que nos vimos estábamos en la ochentaycinco con quince. nos acabábamos de bajar del carro de c. y tú ibas a subirte a un taxi. habíamos ido a la calera a comer y a mirar la ciudad desde arriba. tu tenías una falda larga, larga, hasta el piso, y ya habías aprendido a manejar las muletas con destreza. sabías moverte para que no se notara que ahora eras flamingo. tenías la melena negra y brillante que siempre tuviste. tenías los ojos grandes y brillantes, la mirada de mujer brava, las manotas grandes y tibias, tenías la misma voz dulce y la misma fuerza de siempre. te despediste bendiciéndome.

entre la primera y la última hubo muchas. hubo una tarde de masajes. hubo una noche de hashish. hubo otra tarde en la que le arrancamos las hojas a ese puto diario que me habían mandado de regalo y las tiramos por la ventana de mi apartamento en el treceavo piso mientras gritábamos cuanta palabra soez se nos ocurría. hubo noches de fiesta. hubo muchos cigarros. hubo una tarde de perros. hubo una tarde de tejido. hubo un pequeño viaje y una caminata por las montañas de soracá. hubo sinceradas demoledoras. hubo mucho, linda. mucho.

aunque empezamos las despedidas desde que apareció ese monstruo que te consume el cuerpo por dentro, hace ya tantos años, yo todavía no estoy lista.
quisiera que no te apagaras, luz, fuego, llamarada.
quisiera que de verdad fuéramos eternos.

noviembre 15, 2012

día 123

algunos dicen que es la experiencia de no estar solo nunca más.
yo digo que no hay tiempo más solitario.

agosto 31, 2012

beginners

a 47 del inicio, el pronóstico del tiempo es este: el mundo fue y será una porquería (ya lo sé). 
hoy el mundo gira hacia el mismo lado que ayer, el verano no merma y prendemos el aire acondicionado más de lo que quisiéramos, más de lo que la cuenta de electricidad nos lo permite. las mañanas son todas negras y en las tardes sale el sol. las noches son largas, revoltosas, hirvientes. a la boca nos metemos queso, aguacate y panecitos pero no chocolate. las dudas sobre el futuro siguen todas, salvo que algunas han ganado varios kilos. nos repugna tanto la gente que se cree que sabe cómo es que es, como la gente que cree que "bonito" es un argumento e "interesante" una razón. habrá lucha, eso es promesa, pero no habrá violencia. 
hay adicciones más difíciles de quitar que otras: la mía es la adicción a rodar sobre el tatami.
una granito de arena, no mucho más que eso. y sin embargo, puf, qué manera de cambiarlo todo.

junio 06, 2012

prueba de fe

si les dijera que abandoné, que todo está perdido, ¿me creerían? ¿si les digo que tengo un estómago débil, un pequeño y benigno tumor en el hígado, si les digo que las ganas se fueron, que sueño con la inquisición? ¿me creerían si les dijera que vivo en un palacio donde siempre entra el sol? si les dijera que cada día es perfecto, que la felicidad me arrolla, que desde esta silla veo las flores agitarse con la dulce brisa del principio del verano, ¿creerían?
hay un camino de hormigas desde el patio hasta el fogón. una línea, perfecta. no entiendo qué buscan y no sé dónde está su casa. digo "casa" y siento un retortijón en el estómago.

mayo 05, 2012

unmigrated blogger account

google dice que si no hago no sé qué con el blog lo van a borrar, o a migrar, o a eliminar. no sé. no entendí.
cuando llegó el anuncio (que ni leí ni entendí) sentí un poquito de angustia: ¿se borrarán todas estas inútiles idióticas palabras? ¿se las apropriará google, alegando que yo nunca hice eso que había que hacer para que no pasara lo que pasó con el blog? ¿o lo borrarán -de plano- para que haya un campito libre de más en el supuestamente infinito mar internético?
todo esto que está acá es historia.
quisiera volver a tener el tiempo para sentarme, como antes, a escribir algo. a escribir más. pero ahora ya no es más. ahora tengo siete clases (de las cuales ocho no me interesan y una me seca el coco) y un cuerpo que hace aikido hasta en sus sueños y una casa compartida (de rechupetín) y poca capacidad para salir del cascarón. es verdad. por eso abandono.
anoche soñé con una de las clases. era la de literatura japonesa contemporánea. los alumnos no habían estudiado para el test y todos se habían rajado cual papaya madura. yo me enfurecí violentamente. les grité: "¿para esto vienen a la puta universidad?" me vi desde afuera de mí misma diciendo "puta" frente a los estudiantes y supe que había roto algo, que no había marcha atrás. una alumna me dijo que en los textos que habían leído no estaba la definición de "agua" y que era injusto que lo preguntara en el examen. mentira, grité. la prueba está en el texto. las pruebas siempre están en el texto. para calmarme empecé a llamar lista. "¿Plinio Apuleyo Mendoza?", pregunté. se paró de su pupitre y caminó hasta el podio, que estaba más cerca de la puerta que siempre. que hoy no se puede quedar a clase, que tiene una reunión. "¿Pablo Laserna?", seguí. que hoy tiene reunión de ministros (¿?). y así. a ellos les perdoné la falta, pero a los jóvenes no. ellos tienen que venir y estudiar y sacar buenas notas en mis exámenes y estar interesados y saber escuchar.
me desperté sudando.
tengo miedo de estarme convirtiendo en la profesora que no quería ser.
tengo miedo de no ser capaz de soplarles en la carita ni una sola cosa verdadera.
tengo miedo de darme cuenta de que lo que estoy haciendo es, en realidad, absolutamente fútil.
si google me borra todo esto, sepan que todo es mentira.

febrero 27, 2012

kamigyoku

tengo una casa. nueva. que no es mía pero en la que todo lo que es "mío", está. tengo una vuelta más al fin del mundo. (¿cuántos puntos en el juego de la radiación me ganaré esta vez?) voy tachando una tras otra las tareas en mi lista amarilla. quedan dos. no sé si podré resolverlas antes. pero no puedo no intentarlo. a-m-o este nuevo lugar. hay viejos y hay niños y la calle es estrecha y al fondo hay una tienda de chécheres donde se encuentra hasta un sello con un nombre que en realidad no existe. las bicicletas se oxidan despacito frente a la puerta. el colchón nuevo resiste un poco más y luego se desploma. necesito un espejo para verme estas canas. necesito encontrar un lugar en el pecho para guardar la memoria inexistente de los brazos en movimiento de pina bausch. necesito quitarme estas ganas de convertirme en pez y saltar de cabeza al círculo de brazos. anoche me dormí sonriendo. me llevo un par de libros y las ganas de que el tiempo no pare nunca de escurrirse.

febrero 17, 2012

febrero 13, 2012

trepen a los techos

muy pero muy, muy muy mal está este abandono.
y aún así tengo el descaro de desenfundar la excusa: no tengo internet, mi computador se suicidó (es cierto), tengo poco tiempo (zas, lo dije) y las ideas se me escurren por entre las horas.
aun así, os digo:
(    )
el mundo se me lleva una voz más y una guitarra, y de pronto TODO se vuelve un nuevo anuncio de que el fin nos espera. pero no es sólo la finitud: es ese cigarrillo delicioso en silver sorgo que se presenta como el anticipo del tumor que años después se comerá la vida. y yo sé que todo es lectura retroactiva, pero sólo así se hace la historia.
tengo atascadas varias impresiones. la de la condena a plazas, la de la novelita mediática del asesinato en halloween (¡otra que laura palmer!), la de himizu y sono sion, la del modo en que el frío sin nieve congela y mis dedos se resisten a hacer parte de mi cuerpo, la del viaje y la de la mudanza, la de una cabeza de toro que promete estancarse en mi casa, la de una casa larga como una anguila de mar, la de una fiesta en la que todo promete estar presente y todo parece estar ausente, la de un año después del fin del mundo.
y sin embargo, hoy tampoco fue.
hoy es un día de correr.

enero 19, 2012

¡opfio!

¡"1Q84" se lee milcunientosochentaycuatro!

enero 05, 2012