mayo 05, 2012

unmigrated blogger account

google dice que si no hago no sé qué con el blog lo van a borrar, o a migrar, o a eliminar. no sé. no entendí.
cuando llegó el anuncio (que ni leí ni entendí) sentí un poquito de angustia: ¿se borrarán todas estas inútiles idióticas palabras? ¿se las apropriará google, alegando que yo nunca hice eso que había que hacer para que no pasara lo que pasó con el blog? ¿o lo borrarán -de plano- para que haya un campito libre de más en el supuestamente infinito mar internético?
todo esto que está acá es historia.
quisiera volver a tener el tiempo para sentarme, como antes, a escribir algo. a escribir más. pero ahora ya no es más. ahora tengo siete clases (de las cuales ocho no me interesan y una me seca el coco) y un cuerpo que hace aikido hasta en sus sueños y una casa compartida (de rechupetín) y poca capacidad para salir del cascarón. es verdad. por eso abandono.
anoche soñé con una de las clases. era la de literatura japonesa contemporánea. los alumnos no habían estudiado para el test y todos se habían rajado cual papaya madura. yo me enfurecí violentamente. les grité: "¿para esto vienen a la puta universidad?" me vi desde afuera de mí misma diciendo "puta" frente a los estudiantes y supe que había roto algo, que no había marcha atrás. una alumna me dijo que en los textos que habían leído no estaba la definición de "agua" y que era injusto que lo preguntara en el examen. mentira, grité. la prueba está en el texto. las pruebas siempre están en el texto. para calmarme empecé a llamar lista. "¿Plinio Apuleyo Mendoza?", pregunté. se paró de su pupitre y caminó hasta el podio, que estaba más cerca de la puerta que siempre. que hoy no se puede quedar a clase, que tiene una reunión. "¿Pablo Laserna?", seguí. que hoy tiene reunión de ministros (¿?). y así. a ellos les perdoné la falta, pero a los jóvenes no. ellos tienen que venir y estudiar y sacar buenas notas en mis exámenes y estar interesados y saber escuchar.
me desperté sudando.
tengo miedo de estarme convirtiendo en la profesora que no quería ser.
tengo miedo de no ser capaz de soplarles en la carita ni una sola cosa verdadera.
tengo miedo de darme cuenta de que lo que estoy haciendo es, en realidad, absolutamente fútil.
si google me borra todo esto, sepan que todo es mentira.

3 comentarios:

dholo dijo...

Me llegó el mismo aviso y me quedé pasmada. Intenté pero no supe cómo recuperar todos esos años.
Los quiero tener ahí, en alguna parte, aunque nadie -ni siquiera yo- los lea nunca.
Por suerte, a vos te sigo leyendo.
Un abrazo.

maryoku dijo...

Lo que quieren que hagas es vincular tu blog con la cuenta de gmail... así todo queda asociado en tu menu de google...
un abrazo

maria correa dijo...

Dholo, constante y transparente. ¡La falta que hace leerte a ti! Abrazón.

Anita, gracias. Era medio una licencia poético-idiótica. No quiero hacer lo que ellos dicen, pero no quiero perder mis letras.