como almendras recubiertas.
tomo té verde.
transcribo las preguntas de un panel sobre freud.
miro fotos ajenas.
pienso en mis padres viajeros.
me corto las uñas de la mano izquierda, las que quedaron sin morder.
veo los gingkos amarillear.
planeo mi futuro inmediato.
sueño con el futuro lejano.
doy clase de inglés a una maestra de escuela que me habla de agatha christie.
enseño aikido a niños.
viajo en tren nuevo.
vivo pobremente.
pienso en lo que significa "el concepto es el tiempo" y recuerdo al nieto de freud jugando al fort-da.
escribo (o lo intento) sobre el real, sobre la repetición y el acting out.
leo a sakaguchi ango y me doy cuenta de que puedo leer en japonés.
leo a mishima yukio como siempre. inevitablemente.
miro desde la ventana de mi oficina el árbol enrojecido y entiendo que han pasado dos años.
sonrío a un policía.
lloro de repente, inconsolablemente.
veo el mundo en colores.
pienso en un mundo en blanco y negro que de pronto cobra vida y color.
y siento escalofríos de emoción.
me peino la melena (demasiado) larga.
como chocolates.
fumo poco.
toso.
decido tomar decisiones aunque no me acerquen a lo normal.
tengo una tristeza y una alegría viviendo juntas en mi pecho.
ninguna gana, ninguna pierde.
dentro de mi médula algo se agita. tremendamente viva, estoy.