enero 09, 2009

v.w.ing

cada vez que entro a mi apartamento siento el insoportable olor a desinfectante. antes de que mi casa fuera mía, uno de esos líquidos abominables, del mismo color de los dulces sintéticos, se sentó durante semanas enteras en el mesón de mi cocina y llenó el ambiente, las paredes, los pisos con su olor. he fumado, he prendido inciensos de buena y de mala calidad, he abierto las ventanas, a pesar de los pocos celcios allá afuera, y nada. sigue ahí. siento que se ríe de mí cada vez que abro la puerta.
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ayer en la casilla había otro regalo de S. el 25 de diciembre había llegado un paquete blandito y redondo con un par de guantes de muchos colores y una tarjeta que demostraba exactamente cuán irlandés puede ser irlanda. éste era cuadrado y duro. al abrirlo, "a room of one's own", en tapa dura y violeta. lo abrí y encontré que adentro no había nada. páginas y páginas en blanco, con líneas del mismo dulce color de la portada. enjoy, decía la nota. y nada más.

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