noviembre 11, 2009

Zorn

usted, que olvida los compromisos que ha adquirido y las promesas que ha hecho, que miente sin vergüenza para sacar un par de pesos de las arcas comunes y meterlos en su bolsillo, que ignora lo dura o dulce o fuerte o mala o triste o brillante que pueda ser la vida de los demás pero monta teatritos para que todo el mundo se compadezca de la suya, usted que se guarda la información que a otros podría servir, que envidia el aprecio que otros reciben, que concede o retiene privilegios según el género de sus subalternos, que usa el poder para joder, que crea cacerías de brujas para sacarse de encima a quienes le resultan incómodos, usted, tacaño y mezquino pequeño hijo de puta, usted no se merece esta rabia, ni estas ganas de llorar.

2 comentarios:

Javier Moreno dijo...

Abrazo grande. Ese no se merece nada. Usted es más y mejor que él. Siempre lo será.

maria correa dijo...

(con ojo aguado y desde el fondo del alma,) ¡gracias!