noviembre 08, 2009

estado de negación

en las noches, sudo hasta dejar las sábanas empapadas. (releí y suena a canción de porno-salsa, pero no). me duelen todos los músculos, la garganta, los ojos, la cabeza y la ranurita que se me hace en el dedo gordo del pie derecho cuando llega el frío y el tatami de plástico del dojo se convierte en una gran piedra pómez. la nariz pelada, los labios irritados, las manos secas (unrelated, pero las uñas ya no están), la cabeza hecha un coco. todo indicaría que tengo aquello cuyo nombre no mencionaré y que nos da a los venidos del trópico cuando al clima de las zonas templadas le da por emprender su capirchosa danza térmica.
pues bien, yo he decidido negar su existencia, cual político colombiano ante acusación por corrupción. no lo admitiré, no lo reconoceré, y si alguien llegara a mencionar lo oscuras que están mis ojeras, diré que es cansancio. hasta que se acabe esto, soy cuerpo glorioso y no me enfermo.
sépase.

4 comentarios:

Eliana Vasquez Osorio dijo...

... y cúmplase! :)

maria correa dijo...

por ahora, se está cumpliendo. ¿cómo va la causa por allá?

Eliana Vasquez Osorio dijo...

Frío, frío y gris. :) Lo bueno del frío y del clima tan gris fuera, es que cuando entrás a la casa sentís el calorcito de hogar ('even when it is' simulado con la calefacción ;) ). Aquí los holandeses tienen una palabra para todo eso que es o se siente bonito: gezellig. Y pues cuando llegás a la casa despues de andar por las calles frías es super gezellig. :)

Bueno, en general bien! :) Escribiendo también, aunque el artículo no quiere salirse de mi cabeza.

maria correa dijo...

(aquí la calefacción no existe.)
ánimo con la escritura y con el frío. :)