octubre 03, 2011

paranoid android

me fui a ver esto y no pude sentir más que rabia. debí sentir sueño, aburrimiento o un poquito de lástima por la hora perdida. pero no: sentí rabia. y no es que el androide y su parpadeo plástico no hubieran sido impresionantes, o que los ojos demasiado abiertos de miss i-quote-verses-in-three-languages no me hubieran devuelto en la cara un pedazo de mi propia extranjerez. ni siquiera fueron los once adolescentes a los que pusieron hacer preguntas "inteligentes" en el conversatorio. fue el director. él y espíritu de mercader, su intención de businessman y su incapacidad para darse cuenta de que esas nimiedades que según él son las únicas que le quedarán a los humanos cuando los androides hayan alcanzado (y superado) nuestro nivel motriz e intelectual, son los lugares mismos de donde nace la escritura (y que no me venga a joder con que el lenguaje es una función simple, cuando anda citando en su obra a Rimbaud y Tanikawa).

afortunadamente reparamos los daños hechos con esto. y volvimos a casa flotando.

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