mayo 17, 2010

writing on the edge of my seat

hay una tina dentro de la que se despliegan un par de piernas que, de tanto mirarlas, parecen las de otro. flotan y se hunden y en su inconstante movimiento agitan un torso que les nace de arriba. luego unos hombros y unos brazos y una cabeza en la que dos ojos se cierran y un cuerno de hueso quiere nacer. "volverse un ciervo o irse de este lugar", pienso y meto los ojos abiertos dentro del agua caliente. cuando lacan habló del deseo, le quitó la etiqueta exclusivamente sexual y lo radicalizó: el deseo no tiene que ver con un objeto, tiene que ver con la falta de un objeto. estructuralmente, el deseo nace de una nada. ¿el deseo es deseo de nada? se acumulan cosas, arena en el desierto, años en mi cuerpo, tareas en mi lista, palabras. pero nada se puede hacer nada para curar el mal de archivo.
es la hora, me digo. las letras no pueden esperar tanto.
buenas las tengan, lectores. gracias por su paciencia.

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