abril 23, 2010

los amigos suicidas

hace muchos años mi amigo cadavid y yo firmamos un contrato según el cual él escribiría novelas, se haría famoso (o al menos erudito), envejecería y perdería la vista. cuando esto hubiere ocurrido yo me convertiría en su correctora y editora, me cambiaría el apellido y me convertiría en su platónica pareja. para celebrar el contrato cadavid me regaló un libro (por pudor, no diré cual-tal cual va el relato es suficientemente vergonzoso) con una dedicatoria que rezaba "que no me obliguen a contar uno a uno a los amigos suicidas". cuando le mostré el libro, mi papá se rió de lo presuntoso de la leyenda. teníamos diecisiete años, por dios.
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este año los conté. van tres. no son tantos, podría decirse. son demasiados, digo yo.
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desde hace unas semanas no he podido dejar de pensar en el asunto. ¿de dónde sale la fuerza para cometer el acto? ¿cómo se toma la irreversible decisión? algunos se dejan ir de a pocos, se duermen, toma una pastilla de más. otros (y son ellos y su recuerdo los que pueblan mis sueños) saltan. de una silla, con el dogal al cuello. de lo alto de una cascada. a las vías del tren. de un décimo piso. ¿de dónde sale la fuerza para saltar, o apretar el gatillo, o cortarse el vientre? no es un asunto de poca monta: todos hemos sentido esa mezcla de vértigo y fascinación que producen los bordes entre la vida y la muerte, pero casi todos seguimos aquí, vivos, contando lo que se siente, por ejemplo, al pararse tras la ensordecedora caída del niágara. ¿quiénes son ellos, los que no sólo lo sienten sino que además lo ejecutan? ¿qué piensan? ¿por qué se dejan caer?

8 comentarios:

BourbonStreet dijo...

¿Tres? Son demasiados.
La primera vez que jugué con la idea (que sólo jugué, ojo, que nunca estuve tan cerca como para asustarme nada), llegué a la conclusión de que jamás lo haría pues siempre fui muy cobarde.
¿Fueron entonces tus amigos los valientes?
Hmmmmmm...

maria correa dijo...

no sé si sea un asunto de valentía, pero pienso que debe haber algo allí diferente de lo que sentimos todos los demás que hemos "jugado" con la idea y me intriga lo que sea. quizás también ellos algún día pensaron que nunca lo harían...

ru dijo...

yo me detuve a la mitad. fue un flash, la imagen de mi mamá llorando, lo que me detuvo. fue como salir de un estado extraño de la mente, como si hubiera estado dopada, cegada por la depresión, la desolación, como si todo ese tiempo hubiera estado pensando con una visión polarizada en la que todo era oscuro. a mí esas noticias me duelen mucho, porque en el momento el dolor que se siente, la desesperanza, la desolación, son muy fuertes. yo no creo que se trate ni de valentía, ni de cobardía, es algo muy fuerte que te lleva. siempre me duelen esas noticias... me duelen mucho.

maria correa dijo...

sí, duelen.
yo prefiero estar viva, aunque también eso duela.

ru dijo...

siempre es mejor el dolor de estar vivo, porque también están la alegría y el placer de estar vivo.

Javier Moreno dijo...

Yo no creo que piensen. Ese es parte del problema.

maryoku dijo...

yo creo que es solo un impulso, es un segundo, así como dice Javier, en el que no se piensa, tan solo se salta, corta, lanza... alguna vez lo sentí por menos de un segundo, ese impulso... pero algo me tiró para fuera.

diablero dijo...

me recuerdas la gran pelicula francesa 37 2' or in english BETTY BLUE....sólo prometenos que no vas a acabar como el personaje