julio 20, 2007

a veces, el psicoanálisis

¿Qué será de un cuerpo sin marca, sin diferencia, eternamente joven? Un cuerpo que debería dejar de serlo para que a su lugar llegase el fuera de tiempo y el fuera de sexo representado por el ángel. Tanto empeño vano en querer ir a donde jamás se estuvo: un cuerpo que no doliera, que no tuviera huella de su desmesura, que no envejeciera.
B del R Moreno
"El monstruo: con imagen, sin semejanza"

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