julio 16, 2007

twilight

enciendo otro cigarrillo y veo cómo la tarde empieza a caer -de nuevo- desde la ventana de mi oficina. en el computador titila la pantalla con el artículo que no quiero escribir. y ya no sé por qué. pienso en el mítico tiempo cuando todo era simple. pienso en la otra gente y me pregunto si piensan en lo que yo pienso. imagino también que todos oyen las palabras que cruzan mi cabeza. un cerebro con parlantes, con amplificadores. ¡éste ha de ser el pico del estado paranoico! hablo con mi divina hermana que me cuenta de su regreso. está tan feliz, tan en el lugar adecuado... yo, tan lejos de ella. una vez fui penélope y tejí un manto de tristezas. luego decidí convertirme en ulises pero me temo que perdí el camino hacia ítaca. una especie de pudín me sonríe desde el escritorio. podría rehusarme, pero no quiero. lo devoro con la furia de un asceta caído y me relamo los bigotes. a pesar de hablar demasiado, no consigo decir las palabras correctas. ya cayó la noche en pleno. una cigarra solitaria comienza su poético oficio de taladrar las piedras y el silencio.

1 comentario:

Culebrero dijo...

Famoso platillo de la gastronomía internacional jijiji