
solía soltar una carcajada cuando me decían que una de las delicias de invierno consiste en salir a la calle y sentir el viento frío en la cara, respirar ese aire helado que parece abrir uno por uno pop-pop-pop todos los sentidos.
hoy al salir de clase lo sentí.
el viento helado de principio de invierno se me metió por la nariz y me despertó de un bofetón el alma.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario