abril 29, 2009

la esquiva

me lleno de valor la punta de los dedos. pasa un día y después otro y antes de que me dé cuenta ha pasado ya un mes entero. me cuesta escribir. me cuesta escribir acá pero también me cuesta escribir en general. en últimas me dejo convencer demasiado fácilmente por la sensación de que lo que verdaderamente hay que decir se queda siempre por fuera de la escritura. y es así, yo sé, pero eso no niega no necesario del intento. tengo un paper dando vueltas en la pantalla del computador desde hace casi casi un año. no está mal, pienso un día, pero al siguiente lo releo y me doy cuenta de que aunque la articulación teórica no sea del todo desacertada, el textito mismo es completamente prescindible. entonces, ¿para qué coños escribo? escribo, claro, porque es un requerimiento, porque es lo que justifica mi trabajo, esta silla, este escritorio. ¿pero es eso todo? con mishima me pasa todo el tiempo. leo las psicobiografías y decido siempre, siempre, que en lugar de morir de asco tengo que decir algo. por ejemplo, que no es así de simple. "un escritor homosexual (pero reprimido), militarista (e imperialista), envidioso del talento de oe y del nobel de kawabata..." ¡pero por favor, señores, no! a veces cierro ese artículo y abro uno nuevo. sobre la escena y el mundo. pienso en el hanamichi, ese corredor de ingreso al escenario kabuki que es tan un simple corredor como una representación de la distancia. el hanamichi atraviesa la platea y la dirección de las sillas del teatro moderno pierde por completo el sentido cuando un actor camina por ella. pienso en las máscaras de mibu-kyogen que tuve entre mis manos hace una semana, y en las miles de caras que han estado tras de ellas en estos setecientos años. pienso en el play-within-a-play, y en hamlet, de manos sudorosas, preguntándose si su truco será efectivo.

marzo 30, 2009

descubrimientos de una chica tropical 8

si uno se descuida, se le pasan las primaveras creyendo que aquí sólo florecen los cerezos.







duraznos, ciruelos, magnolios, bienvenidos.

marzo 26, 2009

¿hasta dónde llegaremos?

tan de repente, tan como el resto del mundo, mi oficina, mi pequeño paraíso humeante, fue declarada zona de no fumadores. sunescán. dalunabuso.

marzo 18, 2009

por fin, primavera

tan difícil que es casi todo, pienso al pasar, y no sé cómo cuadrar el desasosiego que produce lo humano con este precioso cielo de primavera. los árboles están llenos de capullos, el presentimiento de flores o de hojas que serán lo tiñe todo con colores que están ahí y a la vez no. sobre los árboles junto al río flota esa aura rosada que en una semana, quizás, se convertirá en un grito floral. miles de pequeñas boquitas rosadas susurrando bajito. mientras más capullos revientan, más se convierte ese susurro en un rugido. como el anuncio de un temblor. a mí me pasa que cuando va a venir un temblor siento angustia en la panza y no tengo que mirar el movil de bolitas ni la lámpara en el techo para saber que el mundo se está agitando.

marzo 17, 2009

algo que me permita dormir y no tener pesadillas

24 hours

la sangre, tan roja, tan a borbotones, tan mucho más aterrorizante de lo que debería. lo sueño de nuevo, y veo a una ella de tacones y vestido negro, con sus ojos rasgadísimos y sus labios rojísimos, y sé que no es ella porque ella ni lo uno ni lo otro, pero ahí está. y quiere entrar pero no se quita los zapatos. lo mejor es que no vea la sangre, lo mejor es que vuelva a su oficina y escale las paredes. la imagen regresa, la puerta abriéndose y el cristo frente a mí, tan maría que no lo puedo soportar. pulso los botones y la voz me responde. sé que está ahí pero hoy, de verdad, lo que necesito es un abrazo. cierro la cartera, doblo el kimono, compro tres manzanas verdes y una lata de pulpa de tomate. lo sé: lo único que salva es el amor.

febrero 24, 2009

unheimlich (ish)

I.
tenía siete años y me duchaba todas las mañanas con mi muñeca. Lisa. a diferencia de las muñecas de mis amigas, Lisa no tenía los brazos doblados ni porte de modelo. era delgadita y tenía un incipiente busto; la boca en pico, ligeramente abierta y cara de adolescente. una mañana, después de enjabonarla, Lisa sonrió y yo vi sus dientes. ¿cómo era posible que de repente se vieran sus dientes, si hasta ayer su boca era una simple oquedad de plástico? la miré con cuidado pero la sonrisa había desaparecido, como enjuagada por el agua tibia.
II.
estaba en el apartamento vacío del vecino, cuidando de mi/su (nunca nuestra) gata. él ya se había ido, mucho después de planearlo, poco después de contármelo. yo lloraba la separación y la soledad y acariciaba el ronroneante lomo de la Horla. de pronto ella se estiró, me miró a la cara y, sin levantarse por completo de mi regazo, puso sus patas delanteras sobre cada uno de mis hombros. me dio un abrazo petrificante.

febrero 20, 2009

febrero 18, 2009

febrero

me indigesté de palabras. será por eso que me duele la panza. intento hacer una lista (la que sea, el top tres de los lugares en los que no quisiera vivir, por ejemplo), pero tampoco. la cosa da cuenta de lo poco que leo en español. además, las circunvoluciones del cerebro se enredaron como pelo de niña necia y ya no puedo pensar en línea recta. tengo un as bajo la manga, pero no sé cómo, cuándo, para qué sacarlo. hoy tembló y mi apartamento (buen bailarín) se movió al ritmo. a veces, cuando pasan los buses, también se menea, pero lo de hoy fue diferente. me desperté, me vestí y visité al monje de ochenta años con el que, una vez por semana, converso en inglés. hablamos de toronjas, mandarinas, naranjas, pomelos y un cítrico chiquito que conozco desde niña. en mi casa lo llamábamos "mandarina japonesa". en japón, claro, no se llama japonesa. ni mandarina. pero tampoco las tostadas francesas se llaman así en francia. ¿y la ensalada rusa? ¿y la rueda de chicago? pegué las postales del viejo guitarrista y la planchadora. el hombro izquierdo de cada uno me estremece hasta la médula. qué cubismo ni qué pan caliente. el periodo azul es lo mejor.

enero 09, 2009

v.w.ing

cada vez que entro a mi apartamento siento el insoportable olor a desinfectante. antes de que mi casa fuera mía, uno de esos líquidos abominables, del mismo color de los dulces sintéticos, se sentó durante semanas enteras en el mesón de mi cocina y llenó el ambiente, las paredes, los pisos con su olor. he fumado, he prendido inciensos de buena y de mala calidad, he abierto las ventanas, a pesar de los pocos celcios allá afuera, y nada. sigue ahí. siento que se ríe de mí cada vez que abro la puerta.
*
ayer en la casilla había otro regalo de S. el 25 de diciembre había llegado un paquete blandito y redondo con un par de guantes de muchos colores y una tarjeta que demostraba exactamente cuán irlandés puede ser irlanda. éste era cuadrado y duro. al abrirlo, "a room of one's own", en tapa dura y violeta. lo abrí y encontré que adentro no había nada. páginas y páginas en blanco, con líneas del mismo dulce color de la portada. enjoy, decía la nota. y nada más.

diciembre 20, 2008

pourquoi pourquoi

donne-moi de quoi tenir
tenir
je ne veux pas dormir
dormir
laissez-moi voir venir le jour

diciembre 12, 2008

offseason

but still

why don't you list me up, buttercup

-mañana es santa lucía
-y fiesta tras fiesta de despedida (de año)
-que en este lado del mundo se llaman fiestas para "olvidar" el año
-el ideograma del año es 変
-lo cual, en efecto, quiere decir que este año fue raro como perro a cuadros
-en mi nevera hay por lo menos seis kakis
-de distintas procedencias
-¿estoy hasta la coronilla de comer kaki o amo el kaki al desayuno?
-mi celu toma buenas fotos
-pero no sirve para las notas mentales
-necesito una agenda del 2009
-¿¿¡¡2009!!?? ¿tan rápido?
-una distancia justa makes all the difference
-tu-tururu-tu-tu-tururu... tu-tururu
-o eso, o smashing pumpkins circa 96
-busco dónde dejar el esquema religioso, el moral, el social
-aunque sea unos días, por vacaciones
-it's all very hard but it feels right
-y eso es lo que importa

diciembre 05, 2008

enough of this stuff

cae una lluvia larguísima y de pronto todas las hojas están en el piso. es fantástico porque no hay que mirar hacia arriba, porque abajo, justo debajo de la suela con la que uno pisa, están todos los colores del otoño que empieza, ahora sí, a morir. me cansé de que la rueda delantera fingiera ser un ocho y de estar a punto de perecer en cada esquina por culpa de mi literalmente desenfrenada celestina y la mandé al hospital. (hubo una época en la que le ponía nombre a todo. mi primer compu se llamó trementina--llegó a casa un día en que H. había dejado abierto el frasco de ídem y todo olía a buhardilla parisina--, el laptop, delia, los zapatos eran "los chubasqueros", y así). ahora ando a pie y veo todo lo que no se ve cuando uno va raudoyveloz en la bici. ayer una tienda de papeles y hoy una de paraguas. hace dos días, un gingko rubísimo justo a dos pasos de la escuela de idiomas, tan ahí en el centro de la ciudad, tan dentro de un callejón que no podría haber existido de no haber sido porque mi bicicleta se dañó y yo estaba andando a pie y con los ojos abiertos para verlo y hacerlo existir... y también, puede tenerse a dos pasos a una señora que se sienta en uno de los curubitos de los multicultural studies, pero sigo sintiendo que de nada sirve proclamar la defensa de una "verdadera identidad racial" cuando seguimos olvidando lo repetitivo de la dialéctica amo-esclavo. lo real no es imposible, señora shohat, lo imposible es real. en otro orden de ideas, hay verdades así: hay quienes se enamoran del rey de los goblin y hay quienes se enamoran de sarah. los demás... pero, ¿hay, los demás? esta noche me voy de farra y mañana también. llegó diciembre. más le vale que traiga consigo su prometida alegría.

noviembre 26, 2008

余裕

all i want for christmas is (yo)you

noviembre 23, 2008

oneness

hanging on.

fin de otoño (o comienzo de invierno)

o doblar por una calle preciosa, antigua y engreída y ver dos maiko reales, y luego dos más, hablando. hablan como la gente y no como las muñecas. viven en casas y hacen comentarios de niñas.
o ver un color imposible y saber que nada puede decirse de él porque no son las palabras las que lo hacen existir. un color que tiene la consistencia de la llamarada, el color del heraclítico devenir.
a veces se ve más, se ve todo. y duele, pero es divino.

noviembre 06, 2008

presente simple

como almendras recubiertas.
tomo té verde.
transcribo las preguntas de un panel sobre freud.
miro fotos ajenas.
pienso en mis padres viajeros.
me corto las uñas de la mano izquierda, las que quedaron sin morder.
veo los gingkos amarillear.
planeo mi futuro inmediato.
sueño con el futuro lejano.
doy clase de inglés a una maestra de escuela que me habla de agatha christie.
enseño aikido a niños.
viajo en tren nuevo.
vivo pobremente.
pienso en lo que significa "el concepto es el tiempo" y recuerdo al nieto de freud jugando al fort-da.
escribo (o lo intento) sobre el real, sobre la repetición y el acting out.
leo a sakaguchi ango y me doy cuenta de que puedo leer en japonés.
leo a mishima yukio como siempre. inevitablemente.
miro desde la ventana de mi oficina el árbol enrojecido y entiendo que han pasado dos años.
sonrío a un policía.
lloro de repente, inconsolablemente.
veo el mundo en colores.
pienso en un mundo en blanco y negro que de pronto cobra vida y color.
y siento escalofríos de emoción.
me peino la melena (demasiado) larga.
como chocolates.
fumo poco.
toso.
decido tomar decisiones aunque no me acerquen a lo normal.
tengo una tristeza y una alegría viviendo juntas en mi pecho.
ninguna gana, ninguna pierde.

dentro de mi médula algo se agita. tremendamente viva, estoy.

octubre 31, 2008