I.
tenía siete años y me duchaba todas las mañanas con mi muñeca. Lisa. a diferencia de las muñecas de mis amigas, Lisa no tenía los brazos doblados ni porte de modelo. era delgadita y tenía un incipiente busto; la boca en pico, ligeramente abierta y cara de adolescente. una mañana, después de enjabonarla, Lisa sonrió y yo vi sus dientes. ¿cómo era posible que de repente se vieran sus dientes, si hasta ayer su boca era una simple oquedad de plástico? la miré con cuidado pero la sonrisa había desaparecido, como enjuagada por el agua tibia.
II.
estaba en el apartamento vacío del vecino, cuidando de mi/su (nunca nuestra) gata. él ya se había ido, mucho después de planearlo, poco después de contármelo. yo lloraba la separación y la soledad y acariciaba el ronroneante lomo de la Horla. de pronto ella se estiró, me miró a la cara y, sin levantarse por completo de mi regazo, puso sus patas delanteras sobre cada uno de mis hombros. me dio un abrazo petrificante.
febrero 24, 2009
febrero 20, 2009
febrero 18, 2009
febrero
me indigesté de palabras. será por eso que me duele la panza. intento hacer una lista (la que sea, el top tres de los lugares en los que no quisiera vivir, por ejemplo), pero tampoco. la cosa da cuenta de lo poco que leo en español. además, las circunvoluciones del cerebro se enredaron como pelo de niña necia y ya no puedo pensar en línea recta. tengo un as bajo la manga, pero no sé cómo, cuándo, para qué sacarlo. hoy tembló y mi apartamento (buen bailarín) se movió al ritmo. a veces, cuando pasan los buses, también se menea, pero lo de hoy fue diferente. me desperté, me vestí y visité al monje de ochenta años con el que, una vez por semana, converso en inglés. hablamos de toronjas, mandarinas, naranjas, pomelos y un cítrico chiquito que conozco desde niña. en mi casa lo llamábamos "mandarina japonesa". en japón, claro, no se llama japonesa. ni mandarina. pero tampoco las tostadas francesas se llaman así en francia. ¿y la ensalada rusa? ¿y la rueda de chicago? pegué las postales del viejo guitarrista y la planchadora. el hombro izquierdo de cada uno me estremece hasta la médula. qué cubismo ni qué pan caliente. el periodo azul es lo mejor.
enero 09, 2009
v.w.ing
cada vez que entro a mi apartamento siento el insoportable olor a desinfectante. antes de que mi casa fuera mía, uno de esos líquidos abominables, del mismo color de los dulces sintéticos, se sentó durante semanas enteras en el mesón de mi cocina y llenó el ambiente, las paredes, los pisos con su olor. he fumado, he prendido inciensos de buena y de mala calidad, he abierto las ventanas, a pesar de los pocos celcios allá afuera, y nada. sigue ahí. siento que se ríe de mí cada vez que abro la puerta.
*
ayer en la casilla había otro regalo de S. el 25 de diciembre había llegado un paquete blandito y redondo con un par de guantes de muchos colores y una tarjeta que demostraba exactamente cuán irlandés puede ser irlanda. éste era cuadrado y duro. al abrirlo, "a room of one's own", en tapa dura y violeta. lo abrí y encontré que adentro no había nada. páginas y páginas en blanco, con líneas del mismo dulce color de la portada. enjoy, decía la nota. y nada más.
*
ayer en la casilla había otro regalo de S. el 25 de diciembre había llegado un paquete blandito y redondo con un par de guantes de muchos colores y una tarjeta que demostraba exactamente cuán irlandés puede ser irlanda. éste era cuadrado y duro. al abrirlo, "a room of one's own", en tapa dura y violeta. lo abrí y encontré que adentro no había nada. páginas y páginas en blanco, con líneas del mismo dulce color de la portada. enjoy, decía la nota. y nada más.
diciembre 20, 2008
pourquoi pourquoi
donne-moi de quoi tenir
tenir
je ne veux pas dormir
dormir
laissez-moi voir venir le jour
tenir
je ne veux pas dormir
dormir
laissez-moi voir venir le jour
diciembre 12, 2008
why don't you list me up, buttercup
-mañana es santa lucía
-y fiesta tras fiesta de despedida (de año)
-que en este lado del mundo se llaman fiestas para "olvidar" el año
-el ideograma del año es 変
-lo cual, en efecto, quiere decir que este año fue raro como perro a cuadros
-en mi nevera hay por lo menos seis kakis
-de distintas procedencias
-¿estoy hasta la coronilla de comer kaki o amo el kaki al desayuno?
-mi celu toma buenas fotos
-pero no sirve para las notas mentales
-necesito una agenda del 2009
-¿¿¡¡2009!!?? ¿tan rápido?
-una distancia justa makes all the difference
-tu-tururu-tu-tu-tururu... tu-tururu
-o eso, o smashing pumpkins circa 96
-busco dónde dejar el esquema religioso, el moral, el social
-aunque sea unos días, por vacaciones
-it's all very hard but it feels right
-y eso es lo que importa
-y fiesta tras fiesta de despedida (de año)
-que en este lado del mundo se llaman fiestas para "olvidar" el año
-el ideograma del año es 変
-lo cual, en efecto, quiere decir que este año fue raro como perro a cuadros
-en mi nevera hay por lo menos seis kakis
-de distintas procedencias
-¿estoy hasta la coronilla de comer kaki o amo el kaki al desayuno?
-mi celu toma buenas fotos
-pero no sirve para las notas mentales
-necesito una agenda del 2009
-¿¿¡¡2009!!?? ¿tan rápido?
-una distancia justa makes all the difference
-tu-tururu-tu-tu-tururu... tu-tururu
-o eso, o smashing pumpkins circa 96
-busco dónde dejar el esquema religioso, el moral, el social
-aunque sea unos días, por vacaciones
-it's all very hard but it feels right
-y eso es lo que importa
diciembre 05, 2008
enough of this stuff
cae una lluvia larguísima y de pronto todas las hojas están en el piso. es fantástico porque no hay que mirar hacia arriba, porque abajo, justo debajo de la suela con la que uno pisa, están todos los colores del otoño que empieza, ahora sí, a morir. me cansé de que la rueda delantera fingiera ser un ocho y de estar a punto de perecer en cada esquina por culpa de mi literalmente desenfrenada celestina y la mandé al hospital. (hubo una época en la que le ponía nombre a todo. mi primer compu se llamó trementina--llegó a casa un día en que H. había dejado abierto el frasco de ídem y todo olía a buhardilla parisina--, el laptop, delia, los zapatos eran "los chubasqueros", y así). ahora ando a pie y veo todo lo que no se ve cuando uno va raudoyveloz en la bici. ayer una tienda de papeles y hoy una de paraguas. hace dos días, un gingko rubísimo justo a dos pasos de la escuela de idiomas, tan ahí en el centro de la ciudad, tan dentro de un callejón que no podría haber existido de no haber sido porque mi bicicleta se dañó y yo estaba andando a pie y con los ojos abiertos para verlo y hacerlo existir... y también, puede tenerse a dos pasos a una señora que se sienta en uno de los curubitos de los multicultural studies, pero sigo sintiendo que de nada sirve proclamar la defensa de una "verdadera identidad racial" cuando seguimos olvidando lo repetitivo de la dialéctica amo-esclavo. lo real no es imposible, señora shohat, lo imposible es real. en otro orden de ideas, hay verdades así: hay quienes se enamoran del rey de los goblin y hay quienes se enamoran de sarah. los demás... pero, ¿hay, los demás? esta noche me voy de farra y mañana también. llegó diciembre. más le vale que traiga consigo su prometida alegría.
noviembre 26, 2008
noviembre 23, 2008
fin de otoño (o comienzo de invierno)
o doblar por una calle preciosa, antigua y engreída y ver dos maiko reales, y luego dos más, hablando. hablan como la gente y no como las muñecas. viven en casas y hacen comentarios de niñas.o ver un color imposible y saber que nada puede decirse de él porque no son las palabras las que lo hacen existir. un color que tiene la consistencia de la llamarada, el color del heraclítico devenir.
a veces se ve más, se ve todo. y duele, pero es divino.
noviembre 06, 2008
presente simple
como almendras recubiertas.
tomo té verde.
transcribo las preguntas de un panel sobre freud.
miro fotos ajenas.
pienso en mis padres viajeros.
me corto las uñas de la mano izquierda, las que quedaron sin morder.
veo los gingkos amarillear.
planeo mi futuro inmediato.
sueño con el futuro lejano.
doy clase de inglés a una maestra de escuela que me habla de agatha christie.
enseño aikido a niños.
viajo en tren nuevo.
vivo pobremente.
pienso en lo que significa "el concepto es el tiempo" y recuerdo al nieto de freud jugando al fort-da.
escribo (o lo intento) sobre el real, sobre la repetición y el acting out.
leo a sakaguchi ango y me doy cuenta de que puedo leer en japonés.
leo a mishima yukio como siempre. inevitablemente.
miro desde la ventana de mi oficina el árbol enrojecido y entiendo que han pasado dos años.
sonrío a un policía.
lloro de repente, inconsolablemente.
veo el mundo en colores.
pienso en un mundo en blanco y negro que de pronto cobra vida y color.
y siento escalofríos de emoción.
me peino la melena (demasiado) larga.
como chocolates.
fumo poco.
toso.
decido tomar decisiones aunque no me acerquen a lo normal.
tengo una tristeza y una alegría viviendo juntas en mi pecho.
ninguna gana, ninguna pierde.
dentro de mi médula algo se agita. tremendamente viva, estoy.
tomo té verde.
transcribo las preguntas de un panel sobre freud.
miro fotos ajenas.
pienso en mis padres viajeros.
me corto las uñas de la mano izquierda, las que quedaron sin morder.
veo los gingkos amarillear.
planeo mi futuro inmediato.
sueño con el futuro lejano.
doy clase de inglés a una maestra de escuela que me habla de agatha christie.
enseño aikido a niños.
viajo en tren nuevo.
vivo pobremente.
pienso en lo que significa "el concepto es el tiempo" y recuerdo al nieto de freud jugando al fort-da.
escribo (o lo intento) sobre el real, sobre la repetición y el acting out.
leo a sakaguchi ango y me doy cuenta de que puedo leer en japonés.
leo a mishima yukio como siempre. inevitablemente.
miro desde la ventana de mi oficina el árbol enrojecido y entiendo que han pasado dos años.
sonrío a un policía.
lloro de repente, inconsolablemente.
veo el mundo en colores.
pienso en un mundo en blanco y negro que de pronto cobra vida y color.
y siento escalofríos de emoción.
me peino la melena (demasiado) larga.
como chocolates.
fumo poco.
toso.
decido tomar decisiones aunque no me acerquen a lo normal.
tengo una tristeza y una alegría viviendo juntas en mi pecho.
ninguna gana, ninguna pierde.
dentro de mi médula algo se agita. tremendamente viva, estoy.
octubre 31, 2008
octubre 12, 2008
octubre 11, 2008
octubre 08, 2008
in case i haven't mentioned it before, october is a perfect month
por otra parte, bah, ¿qué son treintayocho grados de fiebre y una gigante nariz infecta cuando afuera el cielo cerulea y abro la ventana y como de un golpe se mete hasta el tercer piso todo el olor del otoño?
octubre 06, 2008
¡débil!
odio que me digan débil, que me traten como niña, que me pobreteen, que me crean inútil, que no se den cuenta.
y soy terca, como una mula.
si quieren verme sobre la lona, no lo verán.
y soy terca, como una mula.
si quieren verme sobre la lona, no lo verán.
septiembre 29, 2008
el nombre propio es un asunto serio
me siento en la recepción a esperar que no venga nadie a quien recibir. con media hora de atraso aparece un hombre gordo y alto, calvo y tembloroso, rodeado de tres mujeres que parecen su sombra tripartita. está furioso porque las indicaciones no habían sido suficientemente claras, porque el mapa no decía con precisión a dónde debería dirigirse, porque no había nadie allí para señalarle el camino. descarga su primera ráfaga de furia y se apresta para cargar su boca con la siguiente munición de colera. de la maleta saca un sobre en el que se lee un nombre que mi miedo me impide reconocer. éste no es mi nombre, dice, no pueden equivocarse con esto. si la carta llegó a destino es porque el cartero me conoce bien. pero el nombre aquí escrito... ése no soy yo. miro el tachón y la corrección que él mismo se ha asegurado de escribir junto al kanji equivocado, dejando lugar para que ambos, el falso y el verdadero nombre, pudieran ser leídos. pero no consigo descifrarlos. me siento como intentando leer jeroglíficos, como frente a una escritura que nunca antes hubiera visto. busco su nombre en la lista y no lo encuentro. para este momento todos los caracteres habían perdido su condición de letras y se veían sólo como conjuntos de rayitas y palitos dispuestos en un orden aleatorio. en una larga lista de garabatos que no dicen nada, busco un nombre que no puedo reconocer. a mi lado, los ojos de otra extranjera querían salirse de su orbita mientras me pedian a gritos no preguntar nada. decido, entre losientomuchos y discúlpemes, pedirle que escriba su nombre en una hoja en blanco, y le aseguro que tal error nunca se repetira. mientras los dedos gordos y temblorosos mueven el lápiz despacio por entre los guiones tengo el tiempo para pensar que estoy muriendo de miedo y no sé por qué. uno puede equivocarse con lo que sea, me dijo, pero un nombre propio, eso es algo de cuidado. hago una venia profunda y espero a que baje las escaleras. recobrando la calma y el aliento intento de nuevo leer su nombre. para mi sorpresa, puedo leerlo como si fuera evidente. los dos caracteres dicen francamente y sin rodeos: Mishima.
septiembre 25, 2008
hoy puede ser un gran día
me monto en la bici y empiezo a pensar que todos los días deben tener algo de especial. algo. lo que sea. quizás se trata de aguzar un poco la vista y algo excepcional aparecerá ante uno, listo para hacer que un día normal se transforme en un día inolvidable. no hay que tener expectativas demasiado altas; no se trata de que la vida dé un giro irreversible, sólo de mirar con cuidado. mientras espero que cambie el semáforo miro a mi alrededor como si tuviera radar. una mamá joven con todos los accesorios para el hobbie de mamá moderna pasea a su popocho hijito. cuando yo nací mi mamá tejía sacos de lana para vender, trabajaba en un instituto para discapacitados, criaba otros siete hijos y empezaba el segundo semestre de filosofía y teología a distancia. intenté imaginarme una mamá que me llevara todos los días al parque a jugar, una mamá que se dedicara enteramente a sus hijos. no pude y me alegré. el semáforo cambia a verde y vuelvo a pedalear. ¿dónde está lo excepcional, dónde está el punto brillante de cada día? no es posible que los días sean una sucesión de eventos repetidos, es sólo que estar dispuesto a la sorpresa exige una sensibilidad que sin duda resulta agotadora. y con el agotamiento, viene la pereza. pero hoy estoy dispuesta a dejarme sorprender, y si el punto más alto de mi día es un gato que se esconde debajo de un carro... (en el momento en que pienso en gatos veo una cola amarilla pegada a su dueño cruzando lentamente la callecita). hay que tener los ojos abiertos, la cabeza dispuesta. desde cualquier esquina del universo salta la liebre y uno tiene que estar listo para agarrarla.
doblo a la derecha por el callejón del instituto francés y sin tener un segundo para reaccionar veo una bicicleta que me embiste por la derecha. caí despacio, como en cámara lenta. el grito que sin querer me salió por la boca siguió resonando varios minutos después de que quien me arrolló se hubiera ido.
tirada en el piso, con la rueda delantera convertida en un ocho, la rodilla izquierda adolorida y el pelo revuelto, me pregunto cómo debo entender este suceso.
doblo a la derecha por el callejón del instituto francés y sin tener un segundo para reaccionar veo una bicicleta que me embiste por la derecha. caí despacio, como en cámara lenta. el grito que sin querer me salió por la boca siguió resonando varios minutos después de que quien me arrolló se hubiera ido.
tirada en el piso, con la rueda delantera convertida en un ocho, la rodilla izquierda adolorida y el pelo revuelto, me pregunto cómo debo entender este suceso.
septiembre 24, 2008
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