agosto 31, 2012

beginners

a 47 del inicio, el pronóstico del tiempo es este: el mundo fue y será una porquería (ya lo sé). 
hoy el mundo gira hacia el mismo lado que ayer, el verano no merma y prendemos el aire acondicionado más de lo que quisiéramos, más de lo que la cuenta de electricidad nos lo permite. las mañanas son todas negras y en las tardes sale el sol. las noches son largas, revoltosas, hirvientes. a la boca nos metemos queso, aguacate y panecitos pero no chocolate. las dudas sobre el futuro siguen todas, salvo que algunas han ganado varios kilos. nos repugna tanto la gente que se cree que sabe cómo es que es, como la gente que cree que "bonito" es un argumento e "interesante" una razón. habrá lucha, eso es promesa, pero no habrá violencia. 
hay adicciones más difíciles de quitar que otras: la mía es la adicción a rodar sobre el tatami.
una granito de arena, no mucho más que eso. y sin embargo, puf, qué manera de cambiarlo todo.

junio 06, 2012

prueba de fe

si les dijera que abandoné, que todo está perdido, ¿me creerían? ¿si les digo que tengo un estómago débil, un pequeño y benigno tumor en el hígado, si les digo que las ganas se fueron, que sueño con la inquisición? ¿me creerían si les dijera que vivo en un palacio donde siempre entra el sol? si les dijera que cada día es perfecto, que la felicidad me arrolla, que desde esta silla veo las flores agitarse con la dulce brisa del principio del verano, ¿creerían?
hay un camino de hormigas desde el patio hasta el fogón. una línea, perfecta. no entiendo qué buscan y no sé dónde está su casa. digo "casa" y siento un retortijón en el estómago.

mayo 05, 2012

unmigrated blogger account

google dice que si no hago no sé qué con el blog lo van a borrar, o a migrar, o a eliminar. no sé. no entendí.
cuando llegó el anuncio (que ni leí ni entendí) sentí un poquito de angustia: ¿se borrarán todas estas inútiles idióticas palabras? ¿se las apropriará google, alegando que yo nunca hice eso que había que hacer para que no pasara lo que pasó con el blog? ¿o lo borrarán -de plano- para que haya un campito libre de más en el supuestamente infinito mar internético?
todo esto que está acá es historia.
quisiera volver a tener el tiempo para sentarme, como antes, a escribir algo. a escribir más. pero ahora ya no es más. ahora tengo siete clases (de las cuales ocho no me interesan y una me seca el coco) y un cuerpo que hace aikido hasta en sus sueños y una casa compartida (de rechupetín) y poca capacidad para salir del cascarón. es verdad. por eso abandono.
anoche soñé con una de las clases. era la de literatura japonesa contemporánea. los alumnos no habían estudiado para el test y todos se habían rajado cual papaya madura. yo me enfurecí violentamente. les grité: "¿para esto vienen a la puta universidad?" me vi desde afuera de mí misma diciendo "puta" frente a los estudiantes y supe que había roto algo, que no había marcha atrás. una alumna me dijo que en los textos que habían leído no estaba la definición de "agua" y que era injusto que lo preguntara en el examen. mentira, grité. la prueba está en el texto. las pruebas siempre están en el texto. para calmarme empecé a llamar lista. "¿Plinio Apuleyo Mendoza?", pregunté. se paró de su pupitre y caminó hasta el podio, que estaba más cerca de la puerta que siempre. que hoy no se puede quedar a clase, que tiene una reunión. "¿Pablo Laserna?", seguí. que hoy tiene reunión de ministros (¿?). y así. a ellos les perdoné la falta, pero a los jóvenes no. ellos tienen que venir y estudiar y sacar buenas notas en mis exámenes y estar interesados y saber escuchar.
me desperté sudando.
tengo miedo de estarme convirtiendo en la profesora que no quería ser.
tengo miedo de no ser capaz de soplarles en la carita ni una sola cosa verdadera.
tengo miedo de darme cuenta de que lo que estoy haciendo es, en realidad, absolutamente fútil.
si google me borra todo esto, sepan que todo es mentira.

febrero 27, 2012

kamigyoku

tengo una casa. nueva. que no es mía pero en la que todo lo que es "mío", está. tengo una vuelta más al fin del mundo. (¿cuántos puntos en el juego de la radiación me ganaré esta vez?) voy tachando una tras otra las tareas en mi lista amarilla. quedan dos. no sé si podré resolverlas antes. pero no puedo no intentarlo. a-m-o este nuevo lugar. hay viejos y hay niños y la calle es estrecha y al fondo hay una tienda de chécheres donde se encuentra hasta un sello con un nombre que en realidad no existe. las bicicletas se oxidan despacito frente a la puerta. el colchón nuevo resiste un poco más y luego se desploma. necesito un espejo para verme estas canas. necesito encontrar un lugar en el pecho para guardar la memoria inexistente de los brazos en movimiento de pina bausch. necesito quitarme estas ganas de convertirme en pez y saltar de cabeza al círculo de brazos. anoche me dormí sonriendo. me llevo un par de libros y las ganas de que el tiempo no pare nunca de escurrirse.

febrero 17, 2012

febrero 13, 2012

trepen a los techos

muy pero muy, muy muy mal está este abandono.
y aún así tengo el descaro de desenfundar la excusa: no tengo internet, mi computador se suicidó (es cierto), tengo poco tiempo (zas, lo dije) y las ideas se me escurren por entre las horas.
aun así, os digo:
(    )
el mundo se me lleva una voz más y una guitarra, y de pronto TODO se vuelve un nuevo anuncio de que el fin nos espera. pero no es sólo la finitud: es ese cigarrillo delicioso en silver sorgo que se presenta como el anticipo del tumor que años después se comerá la vida. y yo sé que todo es lectura retroactiva, pero sólo así se hace la historia.
tengo atascadas varias impresiones. la de la condena a plazas, la de la novelita mediática del asesinato en halloween (¡otra que laura palmer!), la de himizu y sono sion, la del modo en que el frío sin nieve congela y mis dedos se resisten a hacer parte de mi cuerpo, la del viaje y la de la mudanza, la de una cabeza de toro que promete estancarse en mi casa, la de una casa larga como una anguila de mar, la de una fiesta en la que todo promete estar presente y todo parece estar ausente, la de un año después del fin del mundo.
y sin embargo, hoy tampoco fue.
hoy es un día de correr.

enero 19, 2012

¡opfio!

¡"1Q84" se lee milcunientosochentaycuatro!

enero 05, 2012

diciembre 26, 2011

fin

anoche me desperté a la una de la mañana y juiciosa, como si de adelantar una tarea se tratara, me puse a llorar. lloré con mocos y suspiros sin saber exactamente por qué ni para quién. puede que sea el fin de otro año. puede que sea la distancia con el mítico lugar que llamamos "hogar" y que indefectiblemente se convierte en un ideal más lejano mientras más nos damos cuenta de que la única posibilidad de existencia está en el lugar donde uno está. mi hogar va hasta donde mi piel llega, dijo alguien.
el caso es que hoy, con el alma restregada en aguasal, la nostalgia me cuece en fuego lento y ni triste ni dramática le empiezo a dar el golpe mortal a este -otro- año duro.
año 2011, año 34-35 de mi era: fuiste el año de jugar hasta el borde con la indecisión de estar acá o allá, fuiste el año de optar por el siempre esquivo "acá", de decidirse a entrar otra vez en el juego que dice que de a dos todo se puede. fuiste el año de trabajar durante tres meses que duraron mil en la recepción de un hotel que me hizo odiar a la humanidad más de lo que yo hubiera creído que soy capaz de odiar. 2011 se llevó a un abuelo que hubiera querido conocer, al tío alcohólico más dulce y dicharachero, y a unas veintemil personas que se tragaron el mar y la tierra. fue el año de la paranoia, de los extranjeros corriendo como gallinas descabezadas hacia un imposible lugar donde la muerte no los alcanzara, del quiebre en la fantasía japonesa. en 2011 regresó el puto cáncer que vive en el cuerpo de mi mamá, se fueron las ganas insaciables de fumar, vino un estelar maestro de aikido y con él muchas y largas sesiones de aprender el imposible arte de volver a levantarse cada vez que uno se cae. 2011 fue el año de ir a casa, de abrazar a la madre y llorar con la claridad de su visión de la muerte y la vida. fue el año de dar la última batalla con el nombre del padre y decidirse a abandonar una lucha que no se acaba ni con la muerte. fue el año de estar en ese otro lado del planeta con quien ahora hago hogar. en 2011 me volví tía abuela, me volví desempleada y después profesora de inglés, me volví discípula de tiempo completo de una maestra que me da el más duro garrote y las más dulces zanahorias, y me volví a imaginar que el futuro existe. en 2011 vi con mis propios ojos el verano de Kyushu (fantasía de Aoyama y sus pelis), caminé diez años después por los olores del deefe y anduve sobre las piedras que dan nombre al chico que yo quiero: el camino real (de barichara a guane).
2011: te despido con lágrimas y patadas, con más tragos de atsukan de los que debería beber, con músculos y labios, con promesas y amor, con rabia, con miedo, con ganas, ternura y reencuentro, con esperanza y con fiesta tras fiesta tras fiesta.
al dosmildoce y sus promesas de cambio de casa, trabajo, estado civil, modo de vida y condición mental le advierto que tengo listas las ganas y las fuerzas.
dragones del mundo: a sacudir las escamas. se vino nuestro año.

diciembre 04, 2011

diciembre 01, 2011

el cielo sobre kyoto

hoy, extrañamente, hace calor. me desperté más tarde de lo que debía, con ganas de hacer lo que debía y lo que había dejado de hacer por... ¿estar ocupada? ¿haber perdido territorio para lo propio? tomé una taza de café de proporciones vergonzosas, hice tres de las diezmil labores que se apilan en mi lista y lloré recordando la escena en que Cassiel, borracho y deshecho, llora sobre el hombro de Marion. los ángeles son personajes tan tristes. bajé por la vera del río, flotando entre rojos y marrones y amarillos, repitiendo como un sutra las dos g de gorgeous. volví a un café que me hace sentir recién llegada a Kyoto. me senté al lado de un hombre de más de ochenta años que tomaba un té frente a un altarcito improvisado. la foto de una mujer de muchos años lo mira desde el más allá con dulzura. el hombre tiene una coletica de pelo, como los ángeles de berlín. siento el escozor en la garganta pero me contengo: otoño me pone demasiado llorona. pienso en la distancia y sin asomo de pánico concluyo que entre las noches contigo y las noches sin ti, prefiero mil veces las noches con ti.

noviembre 28, 2011

落葉の句

regresas, otoño, porque todo es noviembre y todo regresa.
es, otra vez, una breve despedida, un anuncio de largos planes nuevos, una lanzada de dados y las calles -todas- tapizadas de amarillo. ¿quién dijo que en japón todo eran maples? los mismos árboles de gingko, altos, malolientes, enardecidos, que hace ocho años me rajaron el corazón, me miraron desde arriba.
tengo varias vueltas de ventaja en esta ronda y quizás vuelva a descalificar, también tengo varios odiantes y varios odios, pero con todo y todo, lo que viene adelante pinta bien.
atentos, damas y caballeros. este viento promete empujar lejos.

noviembre 17, 2011

pretty things (3)

la pelusita blanca que empieza a asomarse sobre la cabeza de mi madre. su sonrisa al decir "me siento como si hubiera terminado una condena".

noviembre 07, 2011

una tontería autorreferencial

hoy me puse a buscar un post que da evidencia de algo que pasó hace mucho tiempo y redepente me di cuenta: estoy haciendo este blog (a trancas y mochas, es cierto) hace más de cinco años. CINCO años. hay que ver que hay pocas cosas que yo haya hecho (salvo existir y hacer aikido, quizás) por más de tres años. pero esto lleva cinco. cinco y medio, para ser exactos. y bueno, me pregunté por qué a pesar de mi falta de constancia sigo teniéndolo y me contesté (respuesta fácil) que me gusta la idea de dejar algún testimonio de que hube existido (no tengo planes de morir esta noche, no se preocupen). aquí estoy y aquí sigo y quizás seguiré un ratico más. me gustaría contar más de lo que cuento, pero ya se sabe que la historia se narra en los espacios que yacen entre las líneas escritas.
bueh, mejor espicho el botón de "publicar" antes de que también me arrepienta de postear esto.

november loves me

a veces kyoto nos hace esto:


y luego, a veces, se le olvida cómo hacerlo.

octubre 27, 2011

políticamente agnóstica

en general, me tiene bastante confundida esta ola mundial de manifestaciones. y no es porque no haya tenido yo misma mi época de activista: yo me puse el gorrito de baño (supuesto y absurdo símbolo de un hongo atómico) y protesté frente a la embajada francesa contra las demostraciones nucleares en el atolón de mururoa (dos palabras que aprendí en aquella época y que quizás nunca volví a usar-hasta hoy). esa vez, me acuerdo, un muchachito de unos veinticinco años, líder espontáneo del grupo en el que la edad promedio no debía superar los 20, nos dio unas tablas con hojas en blanco para que recogiéramos firmas. (¿qué se habrán hecho esos papeles, esas firmas? ¿los habrá visto alguien más que los treinta pelagatos consagrados a pedir autógrafos?) yo me paré en el costado occidental de la 15 y luchando a brazo partido contra la timidez le enrostré hoja y lápiz a cuanto parroquiano me pasaba por el frente. quizás dos o tres señoras de cuello largo y boca curva me ignoraron y quizás dos o tres universitarios trocaron sonrisa por firma: la verdad, no me acuerdo. del único que sí me acuerdo es del señor de gabardina: un tipo blanco, viejo y alto, al que interrumpí en la labor de caminar y masticar pan francés (lo juro). "señor, ¿no quiere firmar en contra de la posesión de armas nucleares?" el tipo contrapreguntó, escupiendo con cada consonante un pedacito de baguette "¿usted sabe qué son los fundamentalistas?" y comenzó a echar una perorata de más de quince minutos acerca de cómo sólo las demostraciones de poder bélico por parte de occidente pueden mantener a los fundamentalistas quietos y callados. el tipo no sólo no firmó sino que me llenó el papel de migas y babas y me partió el corazón de activista. él era el poder, yo era la estudiante, y entre los dos formábamos un cliché perfecto de la sociedad que ni aunque cambie se transforma. ¿me convertiré yo algún día en un viejo de gabardina que escupe miguitas de baguette a los estudiantes manifestantes? no sé. yo sigo creyendo que las armas nucleares deben ser abolidas, pero quizás eso sea sólo un dejo de haber estado en hiroshima y haber visto los restos de piel y pelo de la gente que calcinaron ese verano. o de vivir en permanente paranoia radioactiva. (¿cómo hay tantos reactores nucleares en el único país bombardeado atómicamente? fácil: fueron vendidos como la única posibilidad de un uso bueno, no bélico de la energía nuclear. muchos -no todos- hibakusha los apoyaron de buena fe). sin embargo, ya no sé si creo en las protestas. entiendo su lógica y apoyo el derecho a que existan; ha habido congregaciones (violentas y no) que han servido de gota que rebosa la copa para tumbar sistemas aparentemente indestructibles. quizás lo que me confunde de las manifestaciones actuales es que no entiendo hacia qué o quién dirigen su descontento clamor o qué cambio proponen. ayer estuve mirando lo que decían algunos manifestantes en varios rincones del mundo (todos miembros del mismo movimiento) y las razones para la protesta iban desde estar pasándosela muy bien con los otros manifestantes, hasta no tener suficiente para hacer mercado, entre muchas, muchas razones. lo que encontré en común en todas las razones es una specie de hartazgo por ser de la mayoría proletaria que trabaja para enriquecer a la minoría burguesa (en palabras mías y de marx, no de los manifestanes, claro, que la llevarían aún peor si además de todo fueran acusados de mamertos). ¿es decir, una queja contra el sistema capitalista? manifestaciones parecidas acabaron derrocando en varios países gobiernos comunistas, que se parecían mucho al sistema capitalista en lo de las mayorías y las minorías, sólo que ajustaban la media por abajo y no por arriba: todos pobres. ¿estas manifestaciones quieren derrocar el sistema capitalista? lo dudo. el argumento no parece ser en favor de una mejor repartición de bienes (imagino una manifestación pacífica que congregara a toda la sociedad colombiana en favor de una reforma agraria y no sé si reir o llorar) sino de una mayor posibilidad de adquisición para todos. en últimas, nadie quiere perder... un poco igual pasa en las manifestaciones antinucleares en japón: todos en contra de la energía nuclear, de las armas atómicas, después de fukushima todos somos un poco hibakusha, etcétera, pero nunca nadie cuestiona qué tipo de sociedad ha creado la necesidad de estos reactores nucleares para suplir la inmensa demanda de energía eléctrica. ahora, de las manifestaciones estudiantiles en colombia entiendo todavía menos, y me debato entre el disgusto general por el actual gobierno y sus políticas, la duda sobre la claridad en las intenciones de las manifestaciones y la certeza de que éstas se están dirigiendo a un inmenso y sordo viejo de gabardina.

octubre 07, 2011

una vez al año escribo esto mismo. siempre de modos diferentes.

este año los árboles de kinmokusei florecieron antes que siempre. no inauguraron octubre sino que lo anunciaron. igual, como siempre, octubre está precioso.

octubre 03, 2011

paranoid android

me fui a ver esto y no pude sentir más que rabia. debí sentir sueño, aburrimiento o un poquito de lástima por la hora perdida. pero no: sentí rabia. y no es que el androide y su parpadeo plástico no hubieran sido impresionantes, o que los ojos demasiado abiertos de miss i-quote-verses-in-three-languages no me hubieran devuelto en la cara un pedazo de mi propia extranjerez. ni siquiera fueron los once adolescentes a los que pusieron hacer preguntas "inteligentes" en el conversatorio. fue el director. él y espíritu de mercader, su intención de businessman y su incapacidad para darse cuenta de que esas nimiedades que según él son las únicas que le quedarán a los humanos cuando los androides hayan alcanzado (y superado) nuestro nivel motriz e intelectual, son los lugares mismos de donde nace la escritura (y que no me venga a joder con que el lenguaje es una función simple, cuando anda citando en su obra a Rimbaud y Tanikawa).

afortunadamente reparamos los daños hechos con esto. y volvimos a casa flotando.

agosto 14, 2011

además,

un poquito de ansiedad porque tus ojos verán lo que los míos ya dejaron de ver hace años. el mundo patas arriba y tú allá, conmigo.

agosto 05, 2011

pretty things (2)

las olas que hace el viento sobre el mar verde de los campos de arroz en kyushu.